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viernes, 8 de abril de 2011

Crónica de un destete anunciado.

Había ido posponiendo este momento de enfrentarme al teclado para plasmarlo, pero creo que ya es tiempo, creo que ya es un hecho.

Hace alrededor de tres meses que amamanté a Azul por última vez.


Ya he mencionado que los últimos tiempos yo vivía una lucha interna, no siempre por supuesto, pero ciertos días mientras la amamantaba antes de dormir me debatía entre dos sentimientos: el primero "si aún pide es porque aún necesita" y el segundo, un sentimiento de rechazo muy primitivo, muy "instintivo", la sensación de querer apropiarme de nuevo de mi cuerpo para mi sola que me salía desde las entrañas.


Hay madres que permiten que el destete se dé hasta que el niño pone la pauta por completo, lo admiro, yo a pesar de habérmelo propuesto no he podido. Ha sido más fuerte mi necesidad de dejar de compartir mi cuerpo, de recuperarme por completo después de poco más de cuatro años. Probablemente quien no lo haya vivido no logre captarlo, me cuesta encontrar las palabras para explicarlo. No fue una decisión tomada desde el intelecto, fue tomada con las vísceras, con el útero, desde mi intuición salvaje. Creí que ese sentimiento era pasajero pero llegó un día, se instaló en mi y no pude más que abrirle hueco entre nosotras y dejarlo hacer.


Lo cierto es que Azul en realidad pedía ya muy poco. Sólo para conciliar el sueño por las noches. El principio del fin fue muy gradual, tanto que ni siquiera recuerdo cuántos meses llevabamos así, acordábamos: un minuto y ya... Y tomaba un poquito, se retiraba sola, media vuelta y a dormir. Luego aún sin decir "un minuto" las tomas eran igual de cortas, se retiraba y a dormir. Muchas veces la dormía papá y no extrañaba mi presencia ni la toma nocturna.


Un día cualquiera, ya con cuatro años cumplidos, lo decidí, hablamos y acordamos (o acordé) que no más. Que yo me sentía incómoda y no podía seguir. A cambio le ofrecí mis abrazos, cantarle canciones, dormir abrazadas... No lo tomó de mil amores, pero se conformó.


Unos días después se sentía enfermita y con fiebre, me dijo:- mami, me das bubi? porque me siento mal. Por supuesto no pude negársela.... Le ofrecí, se acercó, ni siquiera succionó un par de veces y se retiró, -ya mami! ... Eso fue todo. Me dijo: -mejor me cantas y me abrazas? ...


No ha vuelto a pedir teta. Y creo que no lo hará. Encontramos la forma de seguir con nuestro vínculo independientemente de la leche materna. Leemos el cuento de siempre antes de dormir, a veces necesita además una canción de cuna y después, duerme abrazada a mi, lo más pegadita que puede abrazarse, sigue acariciándome la panza por debajo de la pijama hehe como hacía desde bebé mientras la amamantaba... es una manía que creo tendrá de por vida... incluso cuando llego a la escuela por ella me acerco a darle un beso y ella mete la mano para acariciarme o pellizcarme suavecito la panza :)

Cerramos un capítulo. Y la vida sigue, nuestro vínculo sigue. Cómo hemos crecido las dos! Cuánto tenemos qué agradecer por la leche que fluyó por más de cuatro años; que nos unió después de una cesárea que había roto nuestros lazos al grado de no poder reconocernos instintivamente; que nos nutrió a ella el cuerpo y a mi el alma de mujer salvaje.

Gracias a la vida, a la sabiduría innata de nuestra especie, a mi cuerpo, a las circunstancias, a la tribu... Por permitir que sucediera entre mi hija y yo ese lazo maravilloso que no termina aunque la leche haya dejado de fluir, sino al contrario, se expande en nuestros corazones y en nuestras miradas, que se quedó inserto en la memoria femenina de ambas como recuerdo de nosecuántasmil horas de tiempo y cuerpo compartidos. Horas sembradas que, estoy cierta y segura, seguirán dando fruto.


**La imagen es Connection, de Katie M.Berggren.

domingo, 14 de noviembre de 2010

Lactancia prolongada, destete prolongado


No recuerdo cuando comenzó nuestro destete gradual, hehehe, de tan gradual que ha sido.
Pero quise hablar hoy de ello porque si es infrecuente que se hable de lactancia prolongada es mucho más infrecuente que se hable de destetes en niños grandes.
Una se imagina que dejan de pedir y ya.
En nuestro caso eso aún no sucede...

No recuerdo desde cuando, sería después de los tres años...en que sucedieron dos cosas, por un lado Azul disminuyó mucho sus tomas, siempre estaba durante el día ocupada en otras actividades ;) pedía sólo para reencontrarnos y para dormir. Y por otro lado en días esporádicos (coincidentemente los días de mi menstruación) yo sentía cierto rechazo a amamantarla, no lo puedo explicar, como una sensación muy instintiva, que mi cabeza claro desaprobaba... y entonces negociabamos acortando las tomas a "un minuto y ya".

Hace dos o tres meses que la toma de medio día (del reencuentro) tampoco se da. Simplemente la olvidamos, sin habérmelo propuesto.
Hace el mismo tiempo que una vez por semana papá los duerme sin mi porque yo regreso muy tarde a casa, así que ese día no hay toma nocturna tampoco, y Azul lo aceptó bien.

Hace días que vuelvo a sentir ese "rechazo" pero más constante, a pesar de que ya sólo me pide una toma cortita para conciliar el sueño por las noches... Y pienso que si la pide por algo será pero mi reacción de negársela es instintiva, es más fuerte que mis razonamientos... y negociamos, ella me dice "un minuto porque ya soy niña gande" ... Le pregunto a veces después de la toma si salió leche y muchas veces me contesta que no, que ya no sale. Se pone triste, un poquito, nada que no se cure con muchos abrazos y canciones de cuna; luego, sencillamente se voltea, me da la espalda y se queda profundamente dormida.

En esas estamos, a dos semanas de cumplir los cuatro años creo que por fin estamos llegando al fin, y lo digo no sin cierto duelo... Pero a la vez contenta de poder pasar a otra etapa habiendo disfrutado tanto tiempo de esta lactancia.

**La imagen es de Maria Mola

miércoles, 4 de agosto de 2010

Semana Mundial Lactancia Materna 2010

Del 01 al 07 de agosto celebramos la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2010. En la edición de este año se conmemora además el 20 Aniversario de la Declaración de Innocenti así que se ha elegido como lema "Paso a paso hacia una atención humana del nacimiento y la lactancia" con el objetivo de difundir la IHAN (Iniciativa Hospital Amigo del Niño).

La IHAN establece 10 pasos que deben cumplir obligatoriamente los centros hospitalarios que cuenten con servicio de maternidad para garantizar un adecuado nivel de calidad asistencial a todas a madres tras el parto e inicio de la lactancia. Asimismo, desde 2007, también establece 3 nuevos pasos complementarios.


Los 10 pasos, de los cuales se recoje evidencia científica suficiente en Este documento, son:
1. Disponer una política por escrito relativa a la lactancia natural conocida por todo el personal del centro.
2. Capacitar a todo el personal para llevar a cabo esa política.
3. Informar a las embarazadas de los beneficios de la lactancia materna y como realizarla.
4. Ayudar a las madres a iniciar la lactancia en la media hora siguiente al parto.
5. Mostrar a la madre como se debe dar de mamar al niño y como mantener la lactación incluso si se ha de separar del niño.
6. No dar a los recién nacidos más que la leche materna.
7. Facilitar la cohabitación de la madre y el hijo 24 horas al día.
8. Fomentar la lactancia a demanda.
9. No dar a los niños alimentados a pecho chupetes.
10. Fomentar el establecimiento de grupos de apoyo a la lactancia materna y procurar que las madres se pongan en contacto con ellos.

En 2007 OMS / UNICEF actualizaron los requisitos para que los hospitales fueran acreditados como IHAN añadiendo a los 10 Pasos originales 3 nuevos criterios globales, uno de obligatorio cumplimiento y dos opcionales a criterio de las circunstancias de cada país.
1. Cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna.
2. VIH y alimentación infantil (opcional).
3. Humanización de la Asistencia a la madre durante el parto (opcional).


Más info en español sobre la SMLM-2010, en este LINK.

El día de hoy sale publicado en el diario El país un artículo que me parece muy interesante "Aprendiendo a ser mamíferos de nuevo", del cual me gustaría compartir dos párrafos:

Una mezcla de falta de formación y de apoyo coordinado de los profesionales, junto con la información insuficiente de la futura madre, sometida a un bombardeo de falsos mitos y presiones familiares y sociales, dificultan que se cumplan las recomendaciones sanitarias y los deseos de muchas mujeres de prolongar la lactancia. Subyace la pérdida de referentes culturales, tras décadas en las que no hemos podido aprender a amamantar observando a otras mujeres pues el biberón se ha convertido en la norma, en gran parte por la mercadotecnia agresiva de los fabricantes, que han logrado que se vea como positivo alimentar a los bebés con leche de otra especie -la vaca- en la que hay que eliminar y añadir componentes para imitar a la leche materna. Si se suman las raquíticas políticas para compaginar lactancia y trabajo, el resultado es obvio.


"Ni para ser médico ni pediatra me enseñaron nada sobre lactancia", dice Carlos González, autor de Un regalo para toda la vida. Guía de la lactancia materna. "Ahora sí se hace, pero los médicos que llevan más años necesitan un reciclaje". Es un problema común en los países desarrollados. "Con demasiada frecuencia, cuando hay dificultades, los profesionales de la salud suplementan con biberones, por falta de las destrezas o la experiencia necesarias", dice Bernadette Daelmans, médica del equipo de salud y desarrollo de recién nacidos y niños de la OMS.
(No se pierdan el Artículo completo en El país)




Feliz semana de lactancia,
Para conmemorar yo presentaré a la Liga de la leche de mi comunidad una charla sobre el Continuum este sábado.


Excelente video "Amamantar en 10 pasos" de la liga de la leche Argentina:

miércoles, 30 de junio de 2010

La edad del destete

Tres años con seis meses, seguimos con la lactancia.
Nunca tuve la intención de llevar una lactancia prolongada, simplemente se ha dado así. Al inicio de la lactancia ni siquiera yo me creía capaz de amamantar exclusivamente a la niña, asi somos las mujeres de mi generación, nadie nos enseñó de lo que son capaces nuestros cuerpos -de lo que han sido capaces los cuerpos de las mujeres como nosotras por millones de años-.

No tenía expectativas a largo plazo, sólo quería alimentar a mi hija de la mejor manera porque ella rechazaba las fórmulas, así que que me puse a leer sobre lactancia, con los especialistas en lactancia, no en mis libros de pediatría porque de ahí no aprendí nada la última vez. Y como tenía además qué trabajar tiempo completo pues me hice experta en sacarme la leche cuando no estaba con ella, y todo el tiempo que estabamos juntas, libre demanda.

A los seis o siete meses me dí cuenta que sí se podía amamantar exclusivamente, aún cuando la madre trabajara. Que no era cosa del otro mundo, es más, que la crianza estaba siendo mucho más fácil y placentera que con mi primer hijo. Yo era todo el alimento para esa niña, estaba toda hecha de lo que mi cuerpo producía y eso te da una sensación de poder femenino que sólo quien la vive la puede entender. Empoderada así, entonces sí, fue cuando comencé a tener expectativas: esta niña nunca va a recibir leche de lata, la voy a amamantar hasta que ya no le haga falta. Sólo cuando ví los resultados comencé a creer en mi misma, en mi cuerpo.

Así fue pasando el tiempo, sin darnos cuenta nos salimos de las estadísticas y ahora, tres años y medio después nos sentimos un poco solas. Porque no es lo habitual en nuestro entorno. Y ya sabemos, lo no habitual se traduce en anormal. Y lo anormal siempre lleva telarañas, según los ojos de quien lo ve.

Para mi la lactancia prolongada no ha sido en ningún momento por defender ninguna causa o por comprobar nada o por buscar nada. Simplemente ha sido un "efecto secundario" de respetar las necesidades y los tiempos de mi hija. No voy a decir que es fácil, hay pros y contras como en todo, pero siempre que pongo las cosas en la balanza ganan por mucho los beneficios de seguir como estamos, de seguir respetándole su ritmo de crecimiento.

Dicen los expertos que no hay verdaderos destetes espontáneos antes de los cuatro años. Yo la verdad no espero un destete espontáneo, creo que la lactancia es de las dos, de quien pide y de quien da, así que creo que tengo voto en esto, y que negociaremos llegado el momento. Por ahora ya lo hacemos, negociamos por ejemplo los momentos más convenientes para ambas, a veces yo cedo pero ella también sabe ceder. Y dicho sea de paso, como veo las cosas creo que llegaremos al cuarto cumpleaños, aunque nunca se sabe, estos niños nos dan tantas sorpresas en su madurez!

Hay poca literatura médica sobre amamantamientos largos, he leído que hay dos razones para esto: hace muchos años no se tomaba en cuenta por ser la norma, hace pocos años no se tomaba en cuenta por ser "atípico", y ahora es cuando se está comenzando a hablar del tema entre los profesionales de la salud por la cantidad de beneficios que han podido comprobar con la vuelta a las prácticas de lactancia de ciertos grupos de mujeres. Dice también que un problema frecuente hablando de estudiar la lactancia prolongada es que esta es "secreta", las madres que la practican sufren tanta crítica que acaban por destetar o por seguir lactando sin comunicarlo a su médico.

Traduje caseramente este estudio para subirlo aquí, sobre los por qués y los cómos del destete en madres que amamantaban prolongadamente, es viejito pero me pareció interesante compartirlo, espero sea de utilidad.

** La imagen es de la galería de cuentos de ALBA Lactancia Materna


Edades del destete en una muestra de mujeres americanas que practican amamantamiento prolongado.

Esta investigación estudió la edad y el método de destete en una muestra de 179 mujeres que practicaron lactancia prologada. La edad promedio de destete fue entre los 2 años 6 meses y los tres años. 14 mujeres habían destetado al menos tres hijos, y el más pequeño era significantemente mayor al momento del destete que sus hermanos.

El destete fue descrito como gradual y dirigido por el niño por la mayoría de las mujeres. Un pequeño porcentaje citó como causa del destete un nuevo embarazo. Las edades del destete de las mujeres que practican lactancia prolongada fueron mayores que las tìpicas de las madres norteamericanas, y fueron similares a algunas culturas con prácticas de crianza tradicionales.

Lactancia prolongada y edad del destete en un grupo atípico de mujeres amamantando.

En nuestra cultura, el destete tipicamente ocurre dentro de los primeros dos a cuatro meses, y las mujeres que amamantan a sus hijos después del primer año de vida son anormales. Algunos estudios recientes han encontrado que las mujeres que practican la lactancia prolongada difieren del resto de madres a su vez en otras prácticas de crianza. Por ejemplo, las mujeres que amamantan prolongadamente tienden a practicar la lactancia a demanda, usan la lactancia tanto para alimentar como para consolar a sus hijos, colechan con el hijo, y portean (baby wearing). Estas prácticas son más similares a las de las mujeres de culturas tradicionales como los ¡Kung del desierto de Kalahari que a las prácticas de sus compañeras norteamericanas.
Inicialmente, las prácticas de lactancia prolongada eran consideradas como radicales y fanáticas y de poco interés para ser estudiadas. Sin embargo, con el conocimiento de los beneficios de salud que obtienen madre e hijo por la lactancia prolongada, el asunto comienza a recibir atención seria de los investigadores. Por ejemplo, los beneficios a la salud de ambos, madre e hijo con la lactancia prolongada fueron tópico de varias presentaciones en las reuniones de 1992 de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. Más recientemente, los investigadores han demostrado que la lactancia prolongada se relacionaba con una disminución del 30% del riesgo de presentar cáncer mamario. Los beneficios a la salud de la lactancia prolongada son lo suficientemente consistentes como para que la Declaración de Inocenti de la Organización Mundial de la Salud recomiende el amamantamiento hasta los dos años y más para todos los niños del mundo.
Mientras que muchas de las prácticas sobre lactancia prolongada se han documentado por estudios previos. Estos estudios han recolectado datos antes de que los niños se desteten. Por eso, no sabemos el rango de edad para el destete que ocurre en esta población de amamantados atípicos. La meta del presente estudio es examinar las edades de destete y las prácticas en una muestra de mujeres que llevan a cabo lactancia prolongada.

Métodos
Población en estudio
Ciento setenta y nueve mujeres participaron en el estudio. Las mujeres fueron reclutadas para el estudio en conferencias de la Liga de la Leche para padres, por líderes de LLL y por consultoras de Lactancia de todo el país entre 1989 y 1991. El formato de entrevista se colocó en las tablas de registro en los lugares de las conferencias con una portada que describía el propósito des estudio y preguntaba a las madres si querían participar. Para ser elegibles para el estudio las madres debían haber lactado por lo menos a uno de sus hijos por más de seis meses. Las madres podían entregar el cuestionario completo ahí mismo o bien enviarlo por mail a una dirección establecida en la portada del mismo. Fueron distribuidos cuatrocientos cuestionarios y regresaron 179 (el 45%). Debido a que estos cuestionarios fueron entregados en las conferencias (y no tenemos los nombres de todas las mujeres que se llevaron los cuestionarios), fuimos incapaces de enviar recordatorios de seguimiento para las mujeres que no habían devuelto los cuestionarios.

Muestra
Las mujeres que amamantan de manera prolongada son con frecuencia renuentes a revelar información, aún a los profesionales de la salud
. Debido a esta particularidad es difícil reclutar una muestra en la población general. Por ello, se utilizo la técnica conocida como muestreo a propósito, en una población blanco de mujeres que amamantaban prolongadamente. Como indica el estudio de Suen y Ary, la representatividad de la muestra a propósito puede ser inferida por otras fuentes de información, como examinar las muestras en investigaciones previas de la población de interés, y comparar la muestra presente en variables demográficas. Las variables demográficas elegidas para la presente investigación fueron edad al momento de nacimiento del primer hijo y nivel educativo.
Todos menos uno de los estudios previos en amamantamiento prolongado han usado muestras de La Liga de la Leche. Las muestras fueron reclutadas de grupos locales o anuncios en Leaven la revista para líderes de la Liga. El estudio más reciente no fue conducido con madres de la Liga, pero fue un estudio prospectivo planeado para la extensa comunidad. Todos los estudios describen una población similar, por ejemplo las mujeres son mayores al momento del nacimiento del primer hijo (típicamente rankeadas entre los 27 y 29.9 años de edad) y tienen un nivel educativo más alto (50 a 62% mujeres tituladas) que las madres que no amamantan prolongadamente.
Interesantemente, el estudio que se basó en mujeres no pertenecientes a la Liga, tuvo el promedio de mayor edad en las mujeres al momento del nacimiento de su primer hijo (29.9 años). Las madres en este estudio eran muy similares en ambos factores, edad al nacimiento del primer hijo y nivel educativo, por lo que se pensó como una representación adecuada de nuestra población blanco.

Material
Se utilizó un cuestionario cerrado, que se respondía sin ayuda, con 96 reactivos. Las preguntas fueron desarrolladas en base a un estudio conducido en 1974. en la versión actual del cuestionario, los tópicos incluían cuáles fueron las razones de las mujeres para seguir amamantando después de ciertas edades; sus experiencias sociales, físicas y emocionales asociadas con el amamantamiento; y las características demográficas de las mujeres, sus parejas y sus hijos.
A las mujeres se les pregunto por las edades del destete de sus tres hijos menores. También se preguntó cómo ocurrió el destete de cada uno de los niños (ejemplo: repentino, gradual, dirigido por el niño, etc) Finalmente, se les preguntó acerca de su opinión sobre cómo debería ocurrir el destete y si tenían pensado destetar al niño o niños que estaban actualmente amamantando (154 mujeres estaban actualmente amamantando a un niño y 21 estaban amamantando simultáneamente a más de un niño).

Análisis de los datos
Los datos fueron analizados usando el Test de McNemar y Q de Cochran, las cuales son ambas técnicas no paramétricas que permiten la comparación de cambios en la distribución de dicotomías variables.

Resultados

Muestras demográficas
El promedio de edad de las mujeres entrevistadas fue 34.4 años (rango 23-55), la edad promedio de sus parejas fue 37.2 años (rango 23-59), la edad de las mujeres al nacimiento de su primer hijo fue 27 (rango 17-40). 37 mujeres eran primíparas, 73 tenían dos hijos y 69 tenían tres o más. 43% eran tituladas y un adicional 25% tenían además otros grados académicos. 94% eran casadas. Recolectamos datos de las experiencias del destete en 134 mujeres que habían destetado un total de 211 niños.

Edades del destete
La edad del destete variaba ampliamente, entre la edad de 1 mes y los 7 años 4 meses. La edad promedio del destete para los niños en este estudio fue 3 años 0 meses para los niños A (los más jóvenes de las familias), 2 años 9 meses para los niños B, y 2 años 6 meses para los niños C. Las edades medias fueron 2 años 11 meses, 2 años 10 meses y 2 años 3 meses para los niños A B y C respectivamente. Estas edades son todas por encima de la edad típica del destete en los Estados Unidos (2-4 meses), y son más consistentes con las edades de destete de culturas tradicionales.
Parece existir un efecto en el orden de nacimiento, los niños menores de la familia son amamantados por más tiempo. Algunas mujeres reportaron màs de un niño. Para determinar si efectivamente habìa un efecto orden-de-nacimiento, fueron estudiados aparte los casos de mujeres que reportaban haber destetado tres hijos (N=14). El promedio de edad en los niños de estas mujeres fue: Niño A = 3 años 7 meses (sd=22.68 meses), Niño B = 2 años 7 meses (sd=23.5 meses), Niño C = 2años 6 meses (sd=25.27), (F(2.26)=5.84, p menor a 0.01). este análisis de datos de 14 mujeres que habìan destetado tres (o màs) hijos muestra la tendencia similar de los datos a la muestra total: las mujeres amamantan al hijo màs pequeñoi por mayor tiempo, puede ser que sea debido a que este niño no es suplantado por un hermano menor.

Para determinar si la edad del destete variaba por el n+umero de niños que la madre habìa destetado, fueron calculadas tablas cruzadas del nùmero de niños destetados por edad del destete (N=211 niños destetados), que se lista en la tabla 1. la edad no variaba si la madre habìa destetado uno, dos, tres o màs niños (x2 (6)=8.42 , p=.211). 83% (N=166) amamantaron pasado el año, 66% (N=133) amamantaron pasados los dos años, y el 44% (N=88) amamantaron pasados los tres años de edad. Las razones para el destete se listan en la tabla 2. esta tabla lista los datos de la muestra completa e incluye los datos de las mujeres que reportaron uno o màs niños.

Razones para el destete
La mayorìa de las mujeres indican que el destete fue guiado por el niño. Un pequeño pero sustancial porcentaje de mujeres indica razones relacionadas con un embarazo subsecuente (13%, 36% y 33% para los niños A, B, y C respectivamente). Otras razones incluyeron: que la madre consideraba al niño como listo para el destete, o que el destete estuvo relacionado a alguna “enfermedad” o a “circunstancias familiares”. Algunas de las razones incluidas en la lista como “otras” se refirieron a que los niños no comìan bien mientras eran amamantados, y a la incapacidad de las madres para encontrar ropa atractiva que les quedara mientras amamantaban.
En la descripción de cómo el destete era llevado a cabo, la mayoría de mujeres indicaban que era llevado a cabo gradualmente. Más de la mitad de mujeres también describían el destete como guíado por el niño; sólo un pequeño porcentaje indicó el destete repentino. Un porcentaje sustancial de mujeres indicaron que el destete fue iniciado por la madre, usando una combinación de charlas con el niño acerca del destete, sustitución con el pulgar o un pacificador, introducción deliberada de una taza u otro mecanismo de alimentación (28%, 46% y 45% para los niños A, B y C respectivamente).
Cuando se les pregunta a las madres su opinión sobre cómo llevar a cabo el destete, el 88% indica que el destete debe ser guíado por el niño, 11.4% indica que disminuiría el número de sesiones de amamantamiento, el 31% indica que sustituirían el amamantamiento por otras formas de demostrar amor y el 31% indica que practicarían el no ofrecer-no negar.

Discusión
Los resultados del estudio indican que las mujeres que practican la lactancia extendida destetan mucho más tarde de lo que es típico en nuestra cultura. La edad promedio del destete fue entre 2.5 y 3 años de edad, y fue más alta para los hermanos menores.

La edad del destete indica dos importantes cuestiones. Primero, desde un punto de vista teórico, sería interesante considerar que las mujeres occidentales que practican lactancia prolongada amamantan a sus hijos hasta las edades de sus contrapartes en las culturas tradicionales (en los Kung mencionados arriba la edad promedio del destete es de 2 a 3 años). Este punto es especialmente interesante si consideramos la “coerción social para el destete” que ha sido consignada por estudios previos en E.U. Esta coerción social lleva a las mujeres que amamantan prolongadamente a destetar más tempranamente o estas edades del destete son representativas de aquellas en las culturas tradicionales? O en otras palabras, una vez establecida la lactancia prolongada, continúa su curso natural sin ser afectada por las influencias culturales, o las influencias culturales acortan el tiempo de lactancia?


Nuestros datos sugieren que aquellas mujeres que practican lactancia prolongada y destetes dirigidos por el niño es muy probable que lacten hasta la edad preescolar. Nuestros hallazgos son consistentes también con la observación clínica de Lawrence de que el verdadero destete guíado por el niño rara vez ocurre antes de los 4 años, y son consistentes también con las edades de destete encontrados en las culturas tradicionales.

Segundo, muchos médicos nunca han encontrado lactancias prolongadas en sus consultas porque las mujeres que las practican lo hacen secretamente. Siendo inadvertidos de estas prácticas ellos ni siquiera preguntan a las mujeres si continúan lactando, lo que limita el acceso de estos médicos a una fueente importante de información. El simple conocimiento de que la lactancia prolongada existe en nuestra cultura ya puede ser de ayuda para los médicos.

Conclusiones
La lactancia prolongada es tan inusual en nuestra cultura que las mujeres tienen que recibir críticas por continuar el amamantamento. Mientras que la lactancia prolongada es inusual en nuestra cultura, no es inusual desde una perspectiva global, y va más de acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud que con las típicas edades tempranas del destete entre las mujeres norteamericanas. Conforme uno se encuentra a madres que amamantan a niños mayores es importante tener en mente que las críticas que estas madres reciben son basadas en preferencias culturales más que en datos científicos. Ningun estudio a la fecha ha demostrado que la lactancia prolongada sea dañina, pero si un importante número de estudios han encontrado en ella importantes beneficios.
Por eso, los médicos deben ser confiables y apoyar a las madres que eligen amamantar a sus hijos hasta la edad preescolar y más allá.


viernes, 12 de febrero de 2010

Lactancia materna como hecho aislado

Una amiga, madre de una hermosa bebè de 6 meses amamantada exclusivamente me pregunta inquieta Còmo hacer para que la niña aprenda a usar biberòn? ¿o no es necesario? ¿hasta cuàndo?
Y yo me sorprendo cada vez màs de comprobar que somos hijas fervientes de la cultura del biberòn. O como dice Ileana en su blog, del trìo que sustituye a la madre. Tanto que nos parece IMPOSIBLE que exista un niño que no tome biberòn. Bueno, yo tengo a Azul como prueba viviente, pero pareciera un hecho aislado.

Por què, como madres amorosas que somos, estamos dispuestas a ceder nuestro lugar a una botella de plàstico rellena de leche de vaca o a un pedazo de caucho con colores tiernos? ¿es la desconfianza hacia nuestro cuerpo? ¿es para no perder el hilo de la cultura en las que estamos inmersas? ¿por seguir el consejo mèdico (consejo de un hombre, que no tiene ni pizca de idea sobre lo que significa amamantar)? ¿Porque somos a nuestra vez hijas de la leche de vaca y no de un cuerpo materno?... Iba a decir por comodidad, pero no, no cuenta, el biberòn hay que ir a comprarlo, lavarlo, comprar el bote de leche, comprar agua purificada, medir, mezclar, calentar, enfriar...El pecho se descubre y se ofrece, punto.

A las niñas, cuando les expliquemos que algùn dìa creceràn y menstruaràn, cuando les hablemos de su ùtero y de la capacidad de hospedar una nueva vida dentro de su cuerpo, deberìamos hablarles de sus pechos, de esa capacidad casi màgica que tenemos como mujeres, que somos capaces de producir el alimento para nuestras crìas. A lo mejor asì al crecer no tendrìamos tanta desconfianza en nuestros cuerpos y tanta confianza en los cuerpos bovinos...

Hablando de tratar a la lactancia con la reverencia que merece y de la importancia de que nuestros hijos lo sepan desde siempre, la iniciativa de crear cuentos infantiles que aludan como hecho normal y natural de la vida cotidiana el acto de amamantar me parece estupenda.
El cuento cuya portada ilustra este post fue creado por la asociaciòn española Mares de leche: en ESTE ENLACE se puede ver el cuento completo.
Este es un artìculo de Laura Gutman, sobre los prejuicios y mitos sobre el destete publicado en la revista "El mundo de tu bebé" Número 189. Las negritas son mìas.

Es posible que el inicio de la lactancia no haya sido del todo fluído y, sin embargo, con una buena dosis de paciencia lo hemos logrado. La leche finalmente fluye, el niño crece, estamos cada día más enamorados, nos vamos acostumbrando a las reacciones de nuestros pechos, nos amigamos con ellos, los reconocemos en esta nueva función nutricia…La vida nos sonríe.Pero resulta que apenas han pasado unos meses desde el nacimiento del niño, justo cuando hemos logrado que los días y las noches se acomoden, nos vemos lanzadas al tobogán del “necesario destete” porque nuestro bebé ya es “mayor”.

Aparecen muchas opiniones alrededor: que tiene dos dientes, que no va a seguir mamando hasta los 18 años, que tiene hambre, que no le estamos premitiendo crecer,que necesita conocer otros sabores. La cuestión es que la escena de un niño y una madre que están juntos plácidamente extasiados en medio de la lactancia es algo que molesta. Mucho.

Pero ¿acaso hay un momento adecuado para destetar al niño? A decir verdad, no lo hay. Podríamos decir que destetar a un niño es algo que, en el mejor de los casos, podría ir decidiendo el niño, en concordancia con su madre-incluyendo el hecho nutricio-es particular en cada caso.

RECURSOS PODEROSOS
Es oportuno aclarar que el ser humano está diseñado para mamar durante un tiempo mucho más prolongado de lo que en el mundo occidental estamos acostumbrados a pensar. La succión y el llanto son las dos herramientas de supervivencia de la criatura humana. La succión le permite nutrirse, el llanto le permite avisar que está en peligro. Ambos recursos son muy poderosos y deberíamos rendirnos ante ellos. Cualquier madre que observa a su hijo reconocerá que el niño, haya sido bendecido o no con la lactancia, continúa succionando hasta los cinco años, a veces hasta los seis o los siete. Durante este tiempo succiona lo que puede: el dedo, un trapo, un juguete o su propia lengua.

Dicho esto, no hay un momento determinado en el que “hay que” destetar a un niño. Algunos se destetan solos, otros tienen madres que deciden, con sus razones muy respetables, que ya no tienen disponibilidad para seguir dando el pecho. Muy bien. No hay problemas. La lactancia es un acuerdo entre dos personas: madre e hijo. Podemos admitir que uno de ellos no esté en condiciones de continuar la lactancia.

UNA DECISIÓN ÍNTIMA
A veces es el niño quién decide no continuar, otras veces es la madre , y otras coinciden en el momento justo para ambos. Por lo tanto, no hay motivos para que el destete sea una indicación generada desde afuera de este vínculo. ¿Pero por qué sucede tan a menudo que quedamos sometidas a decisiones médicas o psicológicas que van en contra de nuestros sentimientos? Somos muchas las mujeres alejadas de nuestra esencia, por lo tanto es fácil imponernos conductas a favor del destete precoz, a veces de manera socavada. La más común aparece en la visita pediátrica de los cuatro o cinco meses cuando el médico nos entrega una “receta” que incluye todos los alimentos que el bebé debe empezar a ingerir.

NOS DEJAMOS LLEVAR
La primera sensación que tenemos las madres es de angustia;pero acostumbradas a dejar de lado nuestras intuiciones naturales, aceptamos. Sin preguntar. Sin explicar. Sin reflexionar. Sin conversar. Obedientes y sumisas intentamos desesperadamente introducir alguna cucharadita de algo, sintiéndonos satisfechas cuando lo logramos. De este modo agregamos preocupaciones no imaginadas días atrás, cuando estábamos acomodándonos al ritmo placentero de la lactancia. Ahora hay que agregar una hora específica para preparar el puré, y luego lavar las ollas y limpiar la suciedad que generó la intención de hacerle tragar algo de alimento sólido al niño.

El bebé nunca lo pidió, nosotras tampoco, y además el puré de zanahorias resultó ser bastante menos nutritivo que nuestra leche. Poco apoco vamos aumentando las raciones diarias hasta que , en el mejor de los casos, el bebé acepta el alimento y va perdiendo interés o fuerza para succionar. En algunas ocasiones, un mes más tarde, perdemos completamente la producción de leche y el niño queda destetado tempranamente sin necesidad, cuando teníamos disponibilidad para darle de mamar y tiempo suficiente para ocuparnos de él.

VOLVER A CONECTARNOS
Lo que me resulta asombroso es la facilidad con que las madres ”creemos” en ese profesional sin que medie diálogo al respecto. Completamente disociadas de nuestra intuición y de la relación íntima que hemos establecido con el niño, nos volvemos temerosas, inseguras, desconfiadas e infantiles. En lugar de preguntar a otros supuestos sabedores del tema cuál es el momento ideal para el destete, cada madre conectada con su esencia femenina podría cuestionarse: ¿Cómo me siento dando de mamar?, ¿cómo está mi bebé amamantado?, ¿disfrutamos?, ¿tenemos algún impedimento para continuar?, ¿crece bien y feliz?, ¿alguien resulta perjudicado?, si la gente se molesta, ¿no será a causa de problemas que ellos necesitan resolver?

Si las mujeres estuviéramos atentas a la evolución natural del niño, veríamos que algunos bebés empiezan a demostrar algún interés por los alimentos después de los seis meses, cuando logran sentarse. Otros bebés no muestran interés hasta los nueve, y otros incluso hasta el año. No les atrae. Están todavía muy absorbidos por la relación idílica con la teta. Es decir, hay que observarles-por ejemplo, cuando se le hace la boca agua al ver comer a los padres o hermanos, o cuando luchan por obtener un pedazo de pan.
A veces sucede que están muy interesados en un trozo de pan pero no en el puré, es decir, quieren experimentar sensaciones con la boca pero no necesariamente alimentarse. Es importante comprender la diferencia. Sólo entonces determinaremos si ese niño en particular está maduro para introducir en su dieta la alimentación sólida.

El destete debería ser espontáneo, y cada díada mamá-bebé tendría que manejarlo en tiempos muy personales. Por otra parte, hay bebés que ingieren comida y además siguen durante muchos meses, o incluso años, tomando pecho. Cada díada madre-hijo debería tener su propia y original historia. Nosotras, si nos lo permitimos, sabemos qué necesitamos y qué experiencia nos hace más armónicos y felices.

ESCUCHAR AL CORAZÓN
Nadie desde afuera de la relación tiene derecho a dar indicaciones generales sobre cómo y cuándo destetar a un bebé, si no se le ha pedido ayuda concreta en ese sentido. Muchas madres nos angustiamos al preguntarnos cómo actuar cuando “ debemos” negarle el pecho a nuestro bebé mientras éste llora desconsoladamente reclamándolo. Sin embargo, si nos ponemos la mano sobre el corazón, con frecuencia resulta que no tenemos inconvenientes en seguir amamantando a nuestro bebé. Es evidente que estas normal generales son de lo más absurdo, tanto para nosotras como para nuestros hijos pequeños.

Por lo tanto, deberíamos reflexionar sobre qué estamos permitiendo que suceda dentro del hecho materno. ¿Por qué cualquiera puede opinar sobre algo tan íntimo como es el inicio o el fin de la lactancia y por qué las mujeres nos exponemos haciendo caso a cualquier lobo que se disfrace de abuelita para comernos? ¿En qué nos beneficia creer al lobo? ¿Por qué insistimos en aferrarnos a la niña que vive en nuestro interior y no permitimos el crecimiento de nuestra conciencia? ¿Cuál es el peligro de reconocer nuestras íntimas certezas y darles credibilidad? ¿Cuándo vamos a decidirnos, por fin, a otorgar prioridad al niño?

SIN INTERFERENCIAS
El manejo autónomo de la lactancia en cuanto a su modalidad y duración, y en cuanto al placer y al contacto que provocan en sintonía con el mundo interno femenino, es un asunto íntimo. Es decir, no incumbe a nadie más que a la madre y al niño. Todas las opiniones deberían quedar en calidad de lo que son: opiniones.El destete es una experiencia relativa a la lactancia, al vínculo amoroso, a la historia y a la experiencia de cada díada, y por lo tanto sería ideal que sucediera del modo más natural posible. No importa cuándo ni cómo… porque de todas maneras…en algún momento, va a suceder.

jueves, 28 de mayo de 2009

La decisión de amamantar

Voy a medias con mi diplomado de manejo clínico de la lactancia y un día reflexionaba medio triste, me dejé influir por las madres de mi alrededor y de pronto no ví mucho sentido a mis nuevas aspiraciones profesionales, me preguntaba si de verdad habría mujeres en la actualidad a las que les interese acudir a un médico con formación en la lactancia...Mi José (quién siempre he pensado que tiene una pizca más que yo de sentido común), me decía -no te desanimes, conoces a tres cuatro que no amamantan pero cuántos niños nacen por día en el mundo, en el país, aquí mismo?

Y resulta que no le falta razón, se puede -y se debe- hacer mucho para promocionar la leche materna...Es curioso que tengamos que hacer publicidad a algo tan normal y natural como alimentar a tu propia cría con lo mejor que tienes, peero, así es el mundo actual, así somos de cercanos a la tele jeje.

Este es un texto de introducción al módulo que estoy estudiando ahora de mi diplomado, precisamente lo leí días después de aquella plática con mi esposo y mira, me dije, el José tiene razón! jejeje...

En el mundo nacen 129 millones de niños cada año (US Census Bureau, 2004). De estos, 119.6 millones nacen en países en los que la lactancia materna es la norma y sus madres no consideran ninguna otra forma de alimentarlos cuando nacen. Para los restantes 9.7 millones de bebés (7.5%) las madres tienen que tomar una decisión.
El concepto de decisión, implica que hay otras opciones disponibles. Hasta el siglo XX, la lactancia materna era la mejor fuente de nutrición para la mayoría de los bebés. A mediados del siglo XX esto cambió con un enorme grupo de bebés a los que se les da en biberón algún otro alimento diferente de la leche materna. Minchin (1998, p2) describe este cambio rápido como “el experimento no controlado más grande realizado con seres vivos en la historia de la humanidad”.
Con miles de artículos de investigación detallando los efectos causados en detrimento del crecimiento y desarrollo y en la salud de los bebés que son alimentados con formulas infantiles, la decisión de alimentarlos de manera artificial (con fórmulas) impacta a los niños, a las familias y al sistema de atención a la salud del país.
Es indispensable que examinemos por qué y cómo se llega a tomar esta decisión y que intervenciones apropiadas se pueden hacer en beneficio de las madres y de sus bebés.
El conocimiento del momento en el que las mujeres toman esta decisión y que elementos intervienen para que así sea, pueden guiar las campañas públicas de promoción de la lactancia y ayudar a los trabajadores de la salud a identificar los aspectos que limitan la lactancia materna

Para rematar, hoy me llega a mi correo este video de la asociación Criar con el corazón...seguro ya ha dado varias vueltas a la blogósfera pero yo no quise dejar de difundirlo y sobretodo de guardármelo porque simplemente me encanta!


sábado, 2 de mayo de 2009

H1N1 Consideraciones sobre la Lactancia, del CDC

Me llegó esta mañana por lista de correos y me gustaría difundirlo. Es extraído y traducido de la página del CDC (Centers for Disease Control and Prevention).

Los lactantes que no amamantan son particularmente vulnerales a la infección y a ser hospitalizados por enfermedad respiratoria severa. Debe animarse a las mujeres que paren, a iniciar el amamantamiento temprano y a amamantar frecuentemente. Idealmente, los bebés deben recibir la mayor parte de su nutrición de la leche materna. Elimine los suplementos de fórmula innecesarios, de modo que el lactante pueda recibir tantos anticuerpos maternos como sea posible.

Si una mujer está enferma, debe continuar amamantando y aumentar la frecuencia de la lactancia. Si la enfermedad materna no permite el amamantamiento seguro al pecho, pero puede extraerse la leche, anímela a hacerlo. Se desconoce el riesgo de transmisión de la influenza porcina a través de la leche materna. Sin embargo, son raros los reportes de viremia en la infección estacional por influenza.

Debe usarse leche extraída en los lactantes demasiado enfermos para lactar directamente del pecho. En ciertas situaciones, los lactantes pueden usar leche humana de donante de un banco de leche certificado de la Human Milk Banking Asocciation of North America http://www.hmbana.org.

El tratamiento con medicamentos antivirales ni la profilaxis contraindican la lactancia materna.

Instruya a los padres y cuidadores sobre cómo proteger a su hijo de la diseminación de los gérmenes que causan enfermedades respiratorias como el H1N1 (flu porcina):

  • Lavar las manos de adultos y de lactantes frecuentemente con agua y jabón, especialmente después que los lactantes se lleven las manos a la boca.
  • Mantener a los lactantes y a sus madres tan juntos como sea posible y animar al contacto piel a piel precoz y frecuente entre las madres y sus recién nacidos.
  • Limitar el compartir los juguetes y otros artículos que hayan estado en la boca de los bebés. Lavar bien con agua y jabón cualquier artículo que haya estado en la boca de los bebés.
  • Los niños y los adultos no deben introducir en su boca los chupones (incluyendo los mangos o anillos de los chupones) y otros artículos antes de dárselos al bebe.
  • Practicar las reglas de urbanidad (o protocolos) de la tos y el estornudo.

martes, 24 de marzo de 2009

miércoles, 10 de diciembre de 2008

Breastcrawl


Every newborn, when placed on the mother’s abdomen, soon after birth,has the ability to find its mother’s breast all on its own and to decide when to take the first breastfeed. This is called the ‘Breast Crawl’.


Preparaba una presentación para la escuela de parteras sobre lactancia materna en las primeras horas de vida y me topé con este link, precioso e interesantísmo: www.breastcrawl.org

Invito a quien no haya visto el video se deje maravillar por el milagro del instinto. Cuántas veces por minuto inhibimos este milagro en el medio hospitalario? Creo que tantas como niños vienen al mundo; será que algo pueda cambiar? será que quienes atendamos un parto podamos hacer a un lado nuestro afán de protagonismo-intervencionismo?.

Voy a dejar el video unos días por aquí.

lunes, 24 de noviembre de 2008

Lactancia materna: Dos años.

Azul y yo estamos cumpliendo dos años de Lactancia Materna y ambas estamos felices con nuestro vínculo.
Ella sanísma, felíz, juguetona, sociable. Come de todo casi siempre si no de su plato, del mío, y cuando no, no me preocupa en absoluto, tengo la garantía de que "no le hará falta nada".
La "buba" ha ido significando distintas cosas para ella, según su etapa, estos días la deja sólo para conciliar el sueño, para reencontrarnos y de repente como consuelo. Tiene la certeza de que cuando la necesita, ahí estará...aunque la gente que nos rodea no esté acostumbrada a verlo, ahí estamos nosotras dos para demostrar que es normal y natural.

Antes, cuando me preguntaban que "hasta cuándo?" yo contestaba, bueno, la OMS recomienda dar leche materna exclusiva hasta los seis meses y complemetada con otros alimentos hasta los dos años o más...Ese "O MÁS" supongo que lo tomaban como una exageración de mi parte jeje pero no, ya estamos en dos años y aún no tenemos fecha para el destete y casi que ni pensamos en él.
Lo único duro de la lactancia en estas fechas es lidiar con la gente que trata de opinar y que no sabe mucho sobre leche materna... y cuento que son mayoría, los papás de hoy que somos hijos de la "cultura del biberón" y de la "liberación femenina"...
Googleando sobre lactancia en niños mayores me encontré este excelente artículo:

La lactancia materna en el niño mayor

María Elena Romero Roy,José Francisco Jimeno Salgado DUEs postgraduados en Medicina Naturista
MEDICINA NATURISTA ,2006;N.º10:646-652 I.S.S.N.:1576-3080

RESUMEN: Según la OMS la lactancia materna es el mejor comienzo en la relación madre-hijo: cubre las necesidades afectivas, nutritivas e inmunológicas del niño así como ejerce un factor de protección para ciertas enfermedades en la madre. Además, la OMS recomienda que sea el único alimento durante los primeros 6 meses. Nadie duda de las bondades de la lactancia materna en los primeros meses de vida en los que todavía no ha aparecido en escena la alimentación complementaria. Sin embargo, para algunos la necesidad de la leche materna deja de existir conforme el niño cruza...la barrera de los 6 meses? de los 12 meses? de los 2 años? En el presente artículo exponemos qué beneficios tiene la lactancia materna tanto en el niño mayor como en la madre. A través de una muestra de madres residentes en el Norte de España que amamantaron más de un año a sus hijos (n =233)trataremos de explicar por qué algunas madres deciden lactar a sus hijos mayores, qué apoyo reciben para ello y dónde encuentran las mayores satisfacciones y dificultades en la lactancia del niño mayor.

ABSTRACT According to the WHO breast-feeding is the best beginning in the relation mother-child: it covers affective, nutritious and immunological needs of the child as well as it exerts a factor of protection for certain diseases in the mother. In addition,the WHO recommends it to be the only source of food during the first 6 months. Nobody doubts of breast-feeding ’s kind-ness in the first months of life whilst the solids have not still appeared in scene. Nevertheless, for someone the need of maternal milk disappears when the child crosses...the border of 6 months of age? of 12 months? of 2 years? In the present article we show breast-feeding ’s benefits for the toddler as well as for the mother. Through a survey of resident mothers in the North of Spain who nursed their children for over a year (n =233)we will try to explain why some mothers decide to breast feed their toddler, What kind of support they receive and where they find the most important satisfactions and difficulties while nursing their toddlers.

MÉTODO Se realizó una revisión bibliográfica sobre los efectos de la lactancia materna prolongada (más de un año).Además, se entrevistó a 165 madres que estaban amamantando o habían amamantado recientemente durante más de un año a un total de 233 niños. Algunas encuestas fueron realizadas por teléfono pero en su mayoría fueron completadas por escrito por las propias madres.

RESULTADOS Llamamos lactancia prolongada a aquella cuya duración es de al menos 12 meses. Lactante mayor es, pues, el niño mayor de un año. Nadie duda de las bondades de la lactancia materna en los primeros meses de vida en los que todavía no ha aparecido en escena la alimentación complementaria. Sin embargo, para algunos la necesidad de la leche materna deja de existir conforme el niño cruza...la barrera de los 6 meses? de los 12? de los 2 años? La preguntas son:¿Qué necesidades tiene el niño de más de un año de edad y cómo responde la lactancia materna a esas necesidades? y ¿qué valores y creencias llevan a algunas madres a amamantar más de un año a sus hijos? Necesidades del niño mayor de un año de edad Los expertos nos hablan de que la lactancia materna sigue siendo una fuente importante de alimento, salud física y afecto cuando el niño ya ha cumplido su primer año. Veamos qué necesidades tiene el lactante mayor y cómo la lactancia materna responde a ellas. —Alimentación :la leche materna sigue adaptándose a las necesidades nutritivas del niño en crecimiento. Contrariamente al mito de que a partir del año la leche responde sólo a una necesidad psicológica y no nutritiva, sabemos que en esta etapa la leche materna aumenta significativamente su contenido graso así como su aporte calórico. Así pues, en la lactancia prolongada, la contribución de la leche materna en la dieta del niño puede ser significativa (1-5). Además, la leche materna es un alimento fácil de digerir y aceptar cuando el niño está enfermo, le proporciona apoyo inmunitario, le calma y le ayuda a descansar. En caso de vómitos puede ser útil para aportar nutrición e hidratación. Un niño puede volver a tomar pecho de forma exclusiva durante una enfermedad en la que no tolera otros alimentos (6). La leche materna provee de un margen nutritivo al niño alérgico, quien puede necesitar de esa protección por más tiempo a fin de desarrollar tolerancia para otras comidas (6).

—Contacto físico :“ser cargados, acunados, acariciados, tocados, masajeados; cada una de estas cosas es alimento para los niños pequeños, tan indispensable, sino más, como vitaminas, sales minerales y proteínas ”(7). El pecho sigue ofreciendo una oportunidad de aprender a disfrutar del tacto y del contacto.
—Afecto :los niños siguen necesitando la cercanía de los padres. El pecho les proporciona amor de una manera muy especial. Muchas madres refieren que esta etapa es muy gratificante porque el niño puede ir expresando verbalmente lo que siente el amamantar:“Un nene grande puede mamar si quiere. Puede divertirse tomando tetita. Es como beber de un “bibe” pero mejor. Es muy bueno y estoy cerca de mamá ”(8).Una madre de una bebé de 18 meses escribía “es maravilloso que mi hija me mire cuando está al pecho y le de besitos al pecho y le diga guapa ”.
—Vínculo con la madre y relación :Un prejuicio muy extendido es el de que el niño con una lactancia prolongada será dependiente de su madre o tiene un vínculo patológico con ella. Pero lo cierto es que responder a la necesidad de apego (muchas veces a través de la lactancia)ayuda a que el niño se sienta seguro, fomenta la autoestima y favorecerá la adaptación escolar, mayor ajuste social y menores desórdenes de conducta (9).Una lactancia prolongada se relaciona con una personalidad independiente, emocionalmente estable y segura en la edad adulta. Las relaciones con sus padres serán mejores en la adolescencia (10) y en la edad adulta se presentan menores índices de ansiedad (11,12). Cuando se fuerza esa independencia se favorece una personalidad insegura con una gran sed de apoyo en lo externo.“El repentino y prematuramente quitarle al niño la experiencia emocional más satisfactoria que haya conocido lleva a una angustia significativa, tanto inmediatamente como a largo plazo. El destete precoz considera la lactancia sólo como una fuente de leche y deja de comprender su significado como medio de consuelo, placer y comunicación para la madre y el hijo ”(13). Dice la Asociación Española de Pediatría que “los niños no llegan a ser más o menos independientes según el alimento que hayan tomado sino el modo en que se les ha dado éste (condicional o incondicional).En realidad no depende del tipo de alimentación sino del estilo de crianza...”(14). Muchas madres también encuentran que amamantar les hace estar mejor predispuestas hacia sus hijos, ser más pacientes, entender mejor sus necesidades y empatizar con ellos.
—Descubrir su independencia . Amamantar al nene mayor significa adaptarse a una relación que madura y cambia pero que está sólidamente basada en el amor. La madre le da al hijo la seguridad de que siempre responde a sus necesidades. Conforme el niño madura y está más preparado para la distancia, él mismo va dejando que madre e hijo tengan su propio espacio. El niño a partir de esta edad empieza a reconocerse a sí mismo como individuo diferente de la madre, necesita explorar su entorno. Así,se suelta, inspecciona y empieza a decir “yo solito ”.Sin embargo, todo ello es un duro trabajo y sigue necesitando saber que podrá volver al cobijo de sus padres siempre que quiera. Muchos niños a esta edad desean probar cosas nuevas como pequeños exploradores, pero es de gran utilidad para ellos saber que mamá estará disponible. El pecho les calma y les produce el confort de la “vuelta a casa ”(15).
—Succión. La succión es utilizada por los niños como mecanismo de relajación. Nadie se extraña de ver a niños de dos años con un chupete en la boca, o niños de 3 ó 4 años que lo necesitan para dormir. Algunos se chupan el dedo hasta los 7 años. Otros utilizan una manta, la oreja de un peluche...Son sustitutos de lo que el pecho materno ofrece de manera natural. El pecho de la madre nunca se pierde, se estropea o se cae en la suciedad como sí sucede con los chupetes, aportando así el confort de la succión en el contexto de una relación humana (15).La lactancia prolongada ayuda a los pequeños a tener una transición gradual a la niñez, a aliviar frustraciones, choques, golpes y tensiones diarias (16). —Desarrollo de su potencial psicomotor. Los niños amamantados tienen resultados más altos en el desarrollo cognitivo, inteligencia y desarrollo del lenguaje (17-19).El incremento en la duración de la lactancia se asocia a un incremento estadísticamente significativo en cociente intelectual, comprensión de lectura, habilidad matemática así como mayores logros en exámenes finales (20). La lactancia prolongada se relaciona con índices de mejor respuesta a pruebas de vocabulario, coordinación visomotora, comportamiento y medidas cefálicas (21), habilidades motoras, desarrollo temprano del lenguaje y de la capacidad de leer así como disminución de los problemas del habla (22,23).
—Protección en su salud . Los beneficios para la salud no se limitan sólo a la infancia ni se dan únicamente en el contexto de los países en vías de desarrollo. Se ha comprobado que los ingredientes inmunológicos de la leche materna mantienen niveles altos a lo largo de los primeros dos años de lactancia lo cual es especialmente importante sabiendo que el sistema inmunológico del niño no es plenamente maduro hasta los 6 años (24). Cuando los niños amamantados enferman, sus síntomas son más leves, duran menos tiempo y requieren menos atención médica que los de los bebés alimentados con leche artificial (25).Los niños que todavía toman pecho a los 3 años tienen menos episodios de enfermedades que los destetados más temprano (26). Es un hecho que los niños amamantados son menos propensos a contraer enfermedades gastrointestinales (27-29). Los niños alimentados con leche artificial tienen 5 veces más infecciones respiratorias que los niños amamantados, tienen el doble de probabilidades de padecer otitis en los primeros 6 meses de vida y el doble de hospitalizaciones debidas a infecciones respiratorias (25,27,30-32). La lactancia retrasa el avance de la enfermedad celíaca (33)y proporciona protección frente a la colitis ulcerosa y la enfermedad de Crohn. La lactancia prolongada disminuye el riesgo de sufrir en la vida adulta cáncer gástrico, gastritis o úlcera gastroduodenal. La leche materna contiene sustancias anticancerígenas y la protección contra el cáncer parece extenderse hasta la edad adulta: se ha demostrado una menor incidencia del cáncer gástrico, leucemia, linfoma y enfermedad de Hodgkin en personas que fueron amamantadas (34). Parece que protege de problemas en la dentición (35,36)de la osteoporosis en la edad adulta o de la artritis reumatoide (37). Cuanto más prolongada es la lactancia,menor es el riesgo de dislipemias o de obesidad en la adolescencia (38,39). Los lactantes de pecho tienen un menor riesgo de diabetes mellitus insulinodependiente y este riesgo disminuye conforme más se prolonga la lactancia, quizá porque se evita que los bebés sean expuestos a las proteínas de la leche de vaca (40,41).
—Beneficios para la madre —Es frecuente la ausencia de ovulación durante una lactancia a demanda,lo cual ayuda a criar sin las molestias de la menstruación así como puede tener un efecto espaciador de los embarazos (42). —Reduce el riesgo de cáncer de mama,útero y ovarios (43,44).La lactancia entre 6 y 24 meses a lo largo de la vida reproductiva de una mujer puede reducir el riesgo de cáncer entre 11 y 25 %.Las mujeres que amamantan al menos 2 años reducen a casi la mitad el riesgo de padecer cáncer mamario comparado con mujeres que amamantan menos de 6 meses (45,46). —La lactancia puede ser un factor protector frente a la artritis reumatoide (6). —Las hormonas siguen siendo una ayuda para relajar a la madre. Los altos niveles de prolactina y oxitocina inducen un sentido de calma y disminuyen la respuesta química ante el estrés. Ayudan a que la madre perciba al hijo de una forma más positiva.
— Cuando el hijo está enfermo la madre se siente útil al poderle amamantar. A menudo la lactancia es el único alimento tolerado en esta situación.
— La lactancia es una manera fácil de dar consuelo. El pecho da consuelo al niño cansado, enfermo o molesto, de forma que prolongar la lactancia puede hacer más llevadera la vida en un niño mayor.

Valores y creencias en madres con una lactancia prolongada Se entrevistó a 165 madres que estaban amamantando o habían amamantado recientemente durante un año o más a un total de 233 niños. Por medio de una pregunta abierta se les animó a expresar las razones que les han llevado a una lactancia prolongada. Las 12 razones más frecuentes pueden verse en la siguiente tabla:
Respuestas sobre 233 encuestas
1.salud del hijo 103
2.madre e hijo disfrutan (satisfacción gratificante)102
3.vínculo 95
4.comodidad (alimento siempre disponible)71
5.cualidades nutritivas de la leche materna 62
6.lo aceptan aun cuando les cuesta la alimentación complementaria 62
7.porque me parece lo mejor (para ambos)62
8.porque el hijo parece necesitar de la lactancia, (les da autoestima y seguridad)52
9.lo más natural 37
10.consuelo: relaja, el pecho es una ayuda para calmar al hijo 31
11.salud de la madre 27
12.porque es económico 17

Cabe destacar que, para las madres, tan importante es la salud del hijo como el establecimiento de un vínculo madre-hijo. Contrariamente al extendido mito de que la lactancia es un pesado sacrificio, las madres nos expresaron que una de las principales razones para seguir amamantando es que la lactancia en el niño mayor es una experiencia muy gratificante en la que madre e hijo disfrutan (...) [Págs. 170-171 gráficas] Bajo el nombre de otros, las madres escogieron aspectos como “el pecho me ayuda a calmar a mi hijo cuando se ha hecho daño o está intranquilo”, “saber que me protejo a mi misma de algunas enfermedades”, “disponer siempre de un alimento fácil de preparar”, “el pecho me ayuda a dormir a mi hijo fácilmente”y “el pecho me ahorra el gasto de otras leches, medicinas”. Se les preguntó a las madres acerca de los apoyos que han encontrado para seguir adelante con la lactancia. A nivel emocional, el mayor apoyo fue encontrado en su propio hijo, su pareja y los grupos o asociaciones de apoyo a la lactancia. A nivel formativo, el mayor apoyo fue encontrado en los profesionales sanitarios, los grupos de apoyo a la lactancia y en lo aprendido del propio hijo. Por medio de una pregunta abierta se les pidió que nos explicaran cuáles son las dificultades más importantes de amamantar a un lactante mayor. La mayor dificultad es, sin duda, las críticas recibidas que muchas describen como “fuerte presión social ”.Muchas otras madres perciben esta etapa sin ninguna dificultad.

APOYO EMOCIONAL PARA AMAMANTAR (los más importantes) Se les preguntó si se habían sentido criticadas por amamantar a un niño mayor y casi el 80 %contestaron afirmativamente. La fuente de la que provienen las críticas es el entorno social en general. En segundo lugar una fuente importante de críticas son los profesionales sanitarios, familiares y entorno laboral. Entre los familiares de los que reciben críticas destacan las suegras y las madres. Quizá padres y suegros no den tan frecuentemente su opinión (crítica o no)en temas de crianza. También la crítica es valorada como mayor viniendo de la familia política que de la propia.

CONCLUSIONES La lactancia materna sigue siendo una fuente importante de alimento, salud y afecto en el niño mayor de un año. Los expertos nos hablan de que la leche materna sigue respondiendo a las necesidades emocionales, nutritivas y de salud del niño, así como aportando beneficios para la salud física y emocional de la madre. Las madres que continúan con una lactancia prolongada valoran positivamente su lactancia encontrando como principales razones que es algo con lo que disfrutan y ven disfrutar al hijo, le ofrecen salud y establecen un fuerte vínculo con su hijo. La mayoría de las madres se sienten criticadas por la sociedad y es precisamente la crítica una de las mayores dificultades a las que hay que hacer frente en esta etapa de la lactancia. El apoyo emocional se delimita a menudo en el entorno más privado, muchas lo encuentran en la relación con su hijo. Los grupos de apoyo a la lactancia materna juegan un papel fundamental tanto en el apoyo emocional como en el apoyo informativo. Los profesionales sanitarios juegan un papel fundamental en el apoyo informativo.

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jueves, 22 de mayo de 2008

Hija de Hirkani


Navegando por la página de "La Liga de la Leche" me encontré gratamente con el libro Las Hijas de Hirkani, producido por LLL y WABA. Es un libro que recopila testimonios de madres que aún trabajando fuera de casa han tenido lactancias satisfactorias. Traje un pedacito del prólogo y por supuesto, la historia de Hirkani.

Luego me tomaré el atrevimiento de escribir aquí mi propio testimonio porque, orgullosamente lo escribo, soy una hija de Hirkani.

El libro entero está AQUI.


Un pedacito del prólogo, como aperitivo:
Las Hijas de Hirkani ¿sobre qué trata este libro? Es la pregunta que
quizás te estás haciendo ahora que tienes el documento en tus
manos.
También podrías estar pensando pero si hace millones de años que
las mujeres combinamos lactancia materna y trabajo. Cuando uno sale
de las grandes ciudades del mundo y vuelve a lo que fue la vida antes
una puede observar: mujeres lavando ropa en los ríos con sus niños
amamantados y cerca de ellas; mujeres que cortan leña con un niño en
la espalda y quizás otro en el pecho; mujeres que hacen pan o tortillas
con los hijos jugando y participando de la vida familiar; mujeres que
plantan legumbres en el campo también con sus hijos por ahí… pechos
al viento, brazos a la obra. ¿Te suena familiar?
El cambio más grande y profundo es que madres e hijos se separaron.
Ahora parece que trabajar y estar con los niños no fueran compatibles
. Se produjo una ruptura. Además como para separar más las
relaciones a muchas madres les dicen que para volver a trabajar tienen
que comprar leche no humana y hacer biberones. Esto no es cierto y
aquí tendrás muchos testimonios de madres que lograron trabajar
fuera del hogar y amamantar a sus hijos.
Para lograr mantener el vínculo madre e hijo se construyó toda una
estrategia que permite que las madres sigan proporcionando leche
materna. Dejar su leche es como dejar un poco de sí mismas. Esto por
supuesto es muy beneficioso para los niños pero también para la
madre: le alivia un poco la culpa de alejarse. Y le asegura una manera
de reencuentro al final de su jornada de trabajo.
En esta versión en español, de las Hijas de Hirkani encontrarás
mucha información sobre cómo puedes seguir con tu trabajo fuera de
casa y amamantar.


La Historia de Hirkani:
Hirkani fue una repartidora de leche que vivió en un pequeño
pueblo en las faldas de Raigad con su marido y su hijo. Ella y su marido
poseían ganado y sus ingresos provenían de la venta de la leche de
sus vacas. Su historia comienza durante una luna llena en el mes Hindú
de “Ashwin”, un tiempo llamado “Kojagiri Poornima”. Era un tiempo para
celebraciones jubilosas e unificadoras ya que los agricultores habían
finalizado la cosecha. Naturalmente, que los ánimos estaban altos en
estos tiempos de abundancia, especialmente en el reino del Rey Shivaji.
La ocasión demandaba extraordinarias cantidades de leche para la
cocina del palacio por lo que las repartidoras de leche de la vecindad
habían recibido instrucciones con antelación para viajar al fuerte a
entregar más leche. Hirkani nunca había visitado la capital antes; el
viaje le daría la ocasión de hacerlo. Había escuchado impresionantes
historias de palacios maravillosos, de un gran mercado y de muchas
pompas y esplendor acordes con la capital del reino. La noche anterior
a su viaje, soñó con todo lo que había escuchado. Sin embargo,
habían algunos obstáculos que harían este viaje de negocios algo difícil.
Su marido estaba fuera en una expedición militar y no había nadie
para cuidar de su pequeño. Además, debía organizar su viaje en el
intervalo de tres o cuatro horas entre las sesiones de amamantar. Era
una perspectiva atrayente y su familia necesitaba el dinero, por lo que
hizo arreglos para viajar. La tarde siguiente, Hirkani amamantó a su
pequeño abundantemente, lo acostó a dormir y lo dejó con amigos de
la familia.
Con emociones encontradas, se dispuso a cumplir su misión. El
viaje implicaba caminar unas pocas millas hasta la entrada del fuerte y
luego escalar 1,250 pies (420 metros ) hacia arriba, con adicionales
1,460 escalones para alcanzar la puerta principal del fuerte. El palacio
que había dentro estaba a media milla alejado de la puerta principal, y
la calle que llevaba hacia él pasaba por un animado mercado. Cubrir
esta distancia de un lado a otro con las pesadas jarras de leche era difícil
y parecía más complejo por el hecho que Hirkani tenía poco tiempo.
Por razones de seguridad las puertas del fuerte se cerraban a la hora
de la puesta del sol y no se volvían a abrir hasta la mañana siguiente.
Hirkani tenía miedo de ver lo que antes solamente había soñado.
Entregaron la leche en el palacio y ella y las demás repartidoras de
leche recibieron su pago. Naturalmente, el área estaba congestionada
ese día y Hirkani terminó separada de sus amigas. Las buscó en vano.
Finalmente, decidió emprender sola el regreso a casa. Sin embargo, con
la multitud y la confusión, no logró encontrar su camino hacia las puertas
principales. Hirkani había perdido tiempo muy valioso.
Pronto se asustó al escuchar a los cañones sonar, estos indicaban
que las puertas pronto se cerrarían. A cada disparo que escuchaba,
Hirkani corría más rápido. Cuando logró alcanzar la puerta principal,
era demasiado tarde. Las enormes puertas se cerraron bajo llave.
Hirkani rogó a los guardias que le abrieran pero sus suplicas fueron
vanas. Las puertas solo podían abrirse por orden del Rey Shivaji. El
imaginarse a su bebé, ahora hambriento en el pueblo de abajo, la hizo
sollozar. Su blusa estaba mojada de leche. Continuó llorando y finalmente
los guardias accedieron a llamar al oficial a cargo, quien iría a ver
al rey para intentar obtener el permiso para abrir las puertas.
El tiempo pasó y Hirkani se puso más y más nerviosa. Todo estaba
tomando mucho tiempo. El cielo estaba oscuro y la luna llena reflejaba
la preocupación o en su rostro. Su instinto materno la llevó a
explorar otra vía de salida, quizás una menos convencional. Se marchó
de la puerta principal y continuó caminando dentro del fuerte buscando
una vía de escape. Finalmente, encontró un lugar sin guardias. A lo
lejos abajo en el valle podía vislumbrar las luces de su pueblo.
Era imposible; se sentía angustiada separada de su pueblo y de su
hijo. Pero había una pendiente vertical que subía por más de 1000 pies
(330 metros ) de las profundidades de abajo. Ni siquiera el mejor soldado
de la armada del Rey podría aventurarse hacia abajo, era una
muerte segura. Mientras esperó, Hirkani no vio otra cosa sino el rostro
de su hijo y no escuchó sino su llanto. La luz de la luna llena no le ayudaba
pues la pendiente vertical estaba del otro lado. A pesar de ello
decide hacerlo. Comienza a descender y arbustos espinosos y piedras
filosas cortan su piel, inflingiendo heridas y dolor. Continuó su descenso
con gran determinación hasta que no sintió más nada. Para cuando
llegó abajo, sus ropas estaban en jirones y sus piernas temblaban.
Corrió hacia su choza y tomó en sus brazos a su bebé, sosteniéndolo
cerca de su pecho. Era casi la media noche, y la felicidad descendió
sobre la pareja madre-hijo así como los dioses poblaron el cielo para
ver la maravilla de la tierra.
En el fuerte del Rey Shivaji, la conmoción había comenzado. El Rey
había ordenado a los guardias que abrieran las puertas, pero estos no
lograron encontrar a la madre desesperada. Antorchas especiales se
encendieron para buscarla. La búsqueda finalizó junto a la jarra vacía al
borde de un precipicio. El rey se quedó horriblemente disgustado al
escuchar las noticias y asumió que la joven madre había muerto. A la
mañana siguiente, los caballos reales fueron enviados abajo para infor-
mar a su familia. Llegaron para escuchar el cuento de coraje que Hirkani
había vivido. El Rey Shivaji estaba muy impresionado con esta hazaña y
Hirkani fue apropiadamente honrada. El pueblo dónde vivió todavía
existe hoy día y se llama el pueblo de Hirkani; en su honor.
Las mujeres en las historias que ustedes están a punto de leer son,
de tantas formas, las Hijas de Hirkani. En el siglo veintiuno ellas también
están sobrellevando obstáculos para trabajar y amamantar a sus
bebés. Ellas también están buscando sus propios caminos alrededor de
las puertas que las personas cerraron delante de ellas. Y ellas también,
están ansiosas, temerosas y extrañan a sus hijos e hijas. Algunas historias,
comparten el drama de Hirkani; otras hablan con una silenciosa
calma. Todas son historias de mujeres evaluando sus opciones a través
de trepidaciones y latidos de corazón y, al final con coraje toman el
camino que mejor funciona para sus familias.
Hirkani, nuestra amiga de siempre, sabía bien la dificultad de
encontrar un equilibrio con cada uno de los peldaños que tomó cuando
descendió, despacio, pero firmemente la montaña.
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MI TESTIMONIO.

Alejandra

Yo en la escuela de medicina aprendí que la leche materna era el mejor alimento para los bebés hasta los seis meses y a esta edad se comenzaba con la "ablactación": alimentación complementaria y el destete...lo juro, puse eso en mi exámen de pediatría y así me titulé de médico! Todos mis conocimientos de pediatría me han servido sólo para eso, para pasar excelentemente los exámenes pues el camino que siguió mi profesión está alejado de la atención a los niños. Y mi camino personal, bueno, cuando quise aplicar lo que dicen los libros a mi hijo recién nacido todo resultó en un desastre!

Así, mi primer parto fue inducido por pre-eclampsia moderada, totalmente controlado por oxitocina sintética, cuatro semanas antes de la FPP. Por supuesto, el primer alimento de mi hijo fue un biberón de fórmula. Seguido de lactancia mixta durante cuatro o cinco meses, luego, el destete.

Dicen que peor que no saber es pensar que se sabe.

Mi segunda hija vino, afortunadamente, a revolucionar toda mi vida. Nació por cesárea urgente eso si: con dos circulares a cuello, uno en la pierna, uno en el brazo y taquicardia fetal no se escapó de ser alcanzada por todo el rigor del razonamiento médico. Pero llegó a nuestras vidas exigente de lo que le correspondía: estar siempre en brazos, dormir entre nosotros y por supuesto alimentarse única y exclusivamente de lactancia materna. Esto lo traduzco hoy así de fácil, pero en su tiempo fue: llora si no la cargo, no duerme por las noches, llora si la pongo en la cuna, vomita siempre que le doy bibe, moriré de dolor por las grietas en los pezones...Fueron días de cambio, de cambio de ideas preconcebidas sobre todo, que me llevaron a ponerme a leer, por suerte pude cobijarme con las mejores fuentes de información, las que apoyan la crianza con apego y respeto.

Así comencé a ver que no era malo meterla en nuestra cama, que no era ningún "pecado" traerla cargada todo el tiempo sino todo lo contrario, era simple y sencillamente criar con el instinto, con el corazón abierto, con respeto a sus necesitades básicas.

Y comencé a leer sobre la lactancia materna pero no desde el punto de vista científico o médico (ese ya me lo sabía y no me sirvió de nada la primera vez), sino desde el punto de vista de una madre con el corazón recién abierto por todo lo que estaba aprendiendo sobre la vida, dolorida de saber que tenía que dejarla, a sus 30 días de nacida, para trabajar. Contrariada, entre la espada y la pared del instinto (no separarnos) y razón (no nos alcanza con un sueldo).

Por primera vez estaba sintiendo la lactancia como un lazo de amor, el alimentar quedaba en segundo plano ante la maravilla del contacto físico constante, la sensación de plenitud que da el sentirse "indispensable" para tu cría.

Así, cuando comencé a dejarla para irme a trabajar decidí que nuestra lactancia no terminaría ahí, no le iba a dar leche de fórmula NUNCA, para qué si yo era capaz de producir gratuitamente el mejor alimento para mi hija?, para qué si lo normal y natural es la leche materna.

Compramos un extractor de leche, con muchas dudas y temores...hasta entonces el único que yo conocía era un cono de cristal espantoso con una perilla de goma en un extremo que compré con mi primer hijo, lo usé una sola vez, un sólo "jalón" y solté un grito de dolor como pocos he soltado en la vida y se fué al bote de la basura...Así que es de entenderse mi "temor". Mi José, siempre a mi lado, me llevó y me ayudó a buscar el aparato que se viera "más amable". Compramos un extractor manual de Gerber.

Me leí el instructivo como cuatro veces y por fin me animé. Me costó trabajo encontrarle el truco, pero poco a poco, conforme pasaban los días, me iba haciendo una experta en "ordeñarme". Me iba a trabajar todos los días con mi extractor y dos biberones limpios. Afortunadamente en mi trabajo tenía todas las facilidaes, trabajaba en el consultorio de una empresa,tenía refrigerador a la mano, lavabo, y un cuartito -dónde se almacenaban los medicamentos- que acondicioné para sacarme leche: metí una silla cómoda y dejé libre un estante de medicinas para poner ahí mis utensilios. Así que todos los días me desaparecía 10 minutos, dos veces por día, y salía del cuartito con un biberón lleno de leche tibia...me lo guardaba en la bolsa de la bata y lo metía en el refri. Al irme a casa, metía en mi bolsa una bolsa de plástico con los dos bibes y una compresa de gel fría para que se mantuviera la temperatura. Luego en casa, si era entresemana, la leche se guardaba en el refri; si era viernes se iba al congelador.
Un día en plena extracción zaz, se botaron unos tornillos del extractor y dejó de funcionar. Yo medio en pánico salí de mi "cuartito" y en plan urgencia bajé de internet este documento con las instrucciones de cómo sacarse leche manualmente. Lo imprimí y me volví a meter a terminar lo comenzado. A partir de ese día todo fué mucho más fácil, la extracción manual para mi es la más práctica, más rápida y sin complicaciones.

La niña era cuidada por mi mamá y por mi suegra, en días alternos de la semana. Aleccioné a las dos abuelas sobre cómo calentar y descongelar mi leche...tuve todo el apoyo. Nunca las enseñé a darle con vasito o cuchara, eso lo aprendí mucho después, cuando ya estaban todos habituados a darle mi leche en el bibe. Afortunadamente nunca tuvo "confusión tetina-pezón". Todas las tardes, noches y fines de semana eran de "teta a barra libre".

Así estuvimos hasta los 11 meses, cuando dejé de trabajar por una temporada. Por razones que no vienen al caso comentar aquí estuve en casa con mis hijos unos cuatro meses y la más felíz fué la nena, por supuesto con la teta a libre demanda...tan felíz que se olvidó por completo del concepto "biberón" hoy en día no sabe tomar de un bibe, lo que no es teta lo come con cuchara, tenedor o vaso jeje.

Como ahora que regresé sólo trabajo medio día, ella ya tiene 18 meses y come de TODO, dejé de sacarme leche. Ahora desayuna teta antes de levantarnos, luego la dejo con las abuelas y come todo lo comestible que le pongan en frente hasta que llegó por ella...me recibe con una sonrisota de oreja a oreja y un grito feliz: -Mamáaa buba! Y de ahí hasta el día siguiente su dieta es "buba".
No recuerdo si alguna vez se ha enfermado, bueno si, creo que en una ocasión tuvo unas décimas de fiebre...pero nada más...las diarreas las pasamos sin pena ni gloria, igual que los mocos...le duran uno o dos días y tarán -desaparecen. Una vez como a los ocho-nueve meses tuvimos cándidas ella en la boquita y yo en los pezones, nos medicamos -la única vez en año y medio que ha tomado antibiótico- y pasó en unos días.

Ahora que lo veo un poco a distancia nuestra historia ha sido fácil, siempre encontré la forma de ir solucionando los pequeños baches que me encontraba, acompañada de el excelente foro de Crianza Natural y otros documentos que andan por ahí en la red, a pesar del sueño y el cansancio, con kilos de paciencia y mucha perseverancia. Ni mi mamá ni mi suegra lactaron a sus hijos, y sin embargo han sabido apoyarme incondicionalmente. Y cuando sentía que algo me rebasaba, siempre he tenido a mi lado un hombre maravilloso, que me hace ver el lado amable, que me da alas para continuar, que sana todo con un abrazo.

No me desgarré las ropas como Hirkani, sólo un poco el corazón cada mañana que dejo a mis hijos para ir a trabajar, afortunadamente son heridillas que sanan en cuanto nos reencontramos por la tarde y nos sentamos, con mi hija mamando por un lado y mi hijo abrazado por el otro contándome sus aventuras del día.

Llevamos 18 meses y cuando me preguntan que ¿Hasta cuándo? No sé que contestar, lo disfrutamos las dos tanto aún...Supongo que algún día terminará, pero no puedo decir ahora cuándo. YO todavía no me siento preparada, necesito ese vínculo, no tengo prisa por verla crecer, y bueno, no me levantaría a media noche para traerle un bibe teniendo la teta tan a la mano jeje. ¿Cómo será el destete? Creo que la primera de las dos que esté preparada convencerá a la otra y cerraremos el ciclo juntas, espero que con tanto amor y tanta entrega como lo comenzamos.