Había ido posponiendo este momento de enfrentarme al teclado para plasmarlo, pero creo que ya es tiempo, creo que ya es un hecho. viernes, 8 de abril de 2011
Crónica de un destete anunciado.
Había ido posponiendo este momento de enfrentarme al teclado para plasmarlo, pero creo que ya es tiempo, creo que ya es un hecho. domingo, 14 de noviembre de 2010
Lactancia prolongada, destete prolongado

No recuerdo cuando comenzó nuestro destete gradual, hehehe, de tan gradual que ha sido.
miércoles, 4 de agosto de 2010
Semana Mundial Lactancia Materna 2010
Del 01 al 07 de agosto celebramos la Semana Mundial de la Lactancia Materna 2010. En la edición de este año se conmemora además el 20 Aniversario de la Declaración de Innocenti así que se ha elegido como lema "Paso a paso hacia una atención humana del nacimiento y la lactancia" con el objetivo de difundir la IHAN (Iniciativa Hospital Amigo del Niño). La IHAN establece 10 pasos que deben cumplir obligatoriamente los centros hospitalarios que cuenten con servicio de maternidad para garantizar un adecuado nivel de calidad asistencial a todas a madres tras el parto e inicio de la lactancia. Asimismo, desde 2007, también establece 3 nuevos pasos complementarios.
Los 10 pasos, de los cuales se recoje evidencia científica suficiente en Este documento, son:
1. Disponer una política por escrito relativa a la lactancia natural conocida por todo el personal del centro.
2. Capacitar a todo el personal para llevar a cabo esa política.
3. Informar a las embarazadas de los beneficios de la lactancia materna y como realizarla.
4. Ayudar a las madres a iniciar la lactancia en la media hora siguiente al parto.
5. Mostrar a la madre como se debe dar de mamar al niño y como mantener la lactación incluso si se ha de separar del niño.
6. No dar a los recién nacidos más que la leche materna.
7. Facilitar la cohabitación de la madre y el hijo 24 horas al día.
8. Fomentar la lactancia a demanda.
9. No dar a los niños alimentados a pecho chupetes.
10. Fomentar el establecimiento de grupos de apoyo a la lactancia materna y procurar que las madres se pongan en contacto con ellos.
En 2007 OMS / UNICEF actualizaron los requisitos para que los hospitales fueran acreditados como IHAN añadiendo a los 10 Pasos originales 3 nuevos criterios globales, uno de obligatorio cumplimiento y dos opcionales a criterio de las circunstancias de cada país.
1. Cumplimiento del Código Internacional de Comercialización de Sucedáneos de Leche Materna.
2. VIH y alimentación infantil (opcional).
3. Humanización de la Asistencia a la madre durante el parto (opcional).
Más info en español sobre la SMLM-2010, en este LINK.
El día de hoy sale publicado en el diario El país un artículo que me parece muy interesante "Aprendiendo a ser mamíferos de nuevo", del cual me gustaría compartir dos párrafos:
Para conmemorar yo presentaré a la Liga de la leche de mi comunidad una charla sobre el Continuum este sábado.
miércoles, 30 de junio de 2010
La edad del destete
Tres años con seis meses, seguimos con la lactancia.Nunca tuve la intención de llevar una lactancia prolongada, simplemente se ha dado así. Al inicio de la lactancia ni siquiera yo me creía capaz de amamantar exclusivamente a la niña, asi somos las mujeres de mi generación, nadie nos enseñó de lo que son capaces nuestros cuerpos -de lo que han sido capaces los cuerpos de las mujeres como nosotras por millones de años-.
Esta investigación estudió la edad y el método de destete en una muestra de 179 mujeres que practicaron lactancia prologada. La edad promedio de destete fue entre los 2 años 6 meses y los tres años. 14 mujeres habían destetado al menos tres hijos, y el más pequeño era significantemente mayor al momento del destete que sus hermanos.
Lactancia prolongada y edad del destete en un grupo atípico de mujeres amamantando.
En nuestra cultura, el destete tipicamente ocurre dentro de los primeros dos a cuatro meses, y las mujeres que amamantan a sus hijos después del primer año de vida son anormales. Algunos estudios recientes han encontrado que las mujeres que practican la lactancia prolongada difieren del resto de madres a su vez en otras prácticas de crianza. Por ejemplo, las mujeres que amamantan prolongadamente tienden a practicar la lactancia a demanda, usan la lactancia tanto para alimentar como para consolar a sus hijos, colechan con el hijo, y portean (baby wearing). Estas prácticas son más similares a las de las mujeres de culturas tradicionales como los ¡Kung del desierto de Kalahari que a las prácticas de sus compañeras norteamericanas.
Inicialmente, las prácticas de lactancia prolongada eran consideradas como radicales y fanáticas y de poco interés para ser estudiadas. Sin embargo, con el conocimiento de los beneficios de salud que obtienen madre e hijo por la lactancia prolongada, el asunto comienza a recibir atención seria de los investigadores. Por ejemplo, los beneficios a la salud de ambos, madre e hijo con la lactancia prolongada fueron tópico de varias presentaciones en las reuniones de 1992 de la Asociación Americana para el Avance de la Ciencia. Más recientemente, los investigadores han demostrado que la lactancia prolongada se relacionaba con una disminución del 30% del riesgo de presentar cáncer mamario. Los beneficios a la salud de la lactancia prolongada son lo suficientemente consistentes como para que la Declaración de Inocenti de la Organización Mundial de la Salud recomiende el amamantamiento hasta los dos años y más para todos los niños del mundo.
Mientras que muchas de las prácticas sobre lactancia prolongada se han documentado por estudios previos. Estos estudios han recolectado datos antes de que los niños se desteten. Por eso, no sabemos el rango de edad para el destete que ocurre en esta población de amamantados atípicos. La meta del presente estudio es examinar las edades de destete y las prácticas en una muestra de mujeres que llevan a cabo lactancia prolongada.
Métodos
Población en estudio
Ciento setenta y nueve mujeres participaron en el estudio. Las mujeres fueron reclutadas para el estudio en conferencias de la Liga de la Leche para padres, por líderes de LLL y por consultoras de Lactancia de todo el país entre 1989 y 1991. El formato de entrevista se colocó en las tablas de registro en los lugares de las conferencias con una portada que describía el propósito des estudio y preguntaba a las madres si querían participar. Para ser elegibles para el estudio las madres debían haber lactado por lo menos a uno de sus hijos por más de seis meses. Las madres podían entregar el cuestionario completo ahí mismo o bien enviarlo por mail a una dirección establecida en la portada del mismo. Fueron distribuidos cuatrocientos cuestionarios y regresaron 179 (el 45%). Debido a que estos cuestionarios fueron entregados en las conferencias (y no tenemos los nombres de todas las mujeres que se llevaron los cuestionarios), fuimos incapaces de enviar recordatorios de seguimiento para las mujeres que no habían devuelto los cuestionarios.
Muestra
Las mujeres que amamantan de manera prolongada son con frecuencia renuentes a revelar información, aún a los profesionales de la salud. Debido a esta particularidad es difícil reclutar una muestra en la población general. Por ello, se utilizo la técnica conocida como muestreo a propósito, en una población blanco de mujeres que amamantaban prolongadamente. Como indica el estudio de Suen y Ary, la representatividad de la muestra a propósito puede ser inferida por otras fuentes de información, como examinar las muestras en investigaciones previas de la población de interés, y comparar la muestra presente en variables demográficas. Las variables demográficas elegidas para la presente investigación fueron edad al momento de nacimiento del primer hijo y nivel educativo.
Todos menos uno de los estudios previos en amamantamiento prolongado han usado muestras de La Liga de la Leche. Las muestras fueron reclutadas de grupos locales o anuncios en Leaven la revista para líderes de la Liga. El estudio más reciente no fue conducido con madres de la Liga, pero fue un estudio prospectivo planeado para la extensa comunidad. Todos los estudios describen una población similar, por ejemplo las mujeres son mayores al momento del nacimiento del primer hijo (típicamente rankeadas entre los 27 y 29.9 años de edad) y tienen un nivel educativo más alto (50 a 62% mujeres tituladas) que las madres que no amamantan prolongadamente.
Interesantemente, el estudio que se basó en mujeres no pertenecientes a la Liga, tuvo el promedio de mayor edad en las mujeres al momento del nacimiento de su primer hijo (29.9 años). Las madres en este estudio eran muy similares en ambos factores, edad al nacimiento del primer hijo y nivel educativo, por lo que se pensó como una representación adecuada de nuestra población blanco.
Material
Se utilizó un cuestionario cerrado, que se respondía sin ayuda, con 96 reactivos. Las preguntas fueron desarrolladas en base a un estudio conducido en 1974. en la versión actual del cuestionario, los tópicos incluían cuáles fueron las razones de las mujeres para seguir amamantando después de ciertas edades; sus experiencias sociales, físicas y emocionales asociadas con el amamantamiento; y las características demográficas de las mujeres, sus parejas y sus hijos.
A las mujeres se les pregunto por las edades del destete de sus tres hijos menores. También se preguntó cómo ocurrió el destete de cada uno de los niños (ejemplo: repentino, gradual, dirigido por el niño, etc) Finalmente, se les preguntó acerca de su opinión sobre cómo debería ocurrir el destete y si tenían pensado destetar al niño o niños que estaban actualmente amamantando (154 mujeres estaban actualmente amamantando a un niño y 21 estaban amamantando simultáneamente a más de un niño).
Análisis de los datos
Los datos fueron analizados usando el Test de McNemar y Q de Cochran, las cuales son ambas técnicas no paramétricas que permiten la comparación de cambios en la distribución de dicotomías variables.
Resultados
Muestras demográficas
El promedio de edad de las mujeres entrevistadas fue 34.4 años (rango 23-55), la edad promedio de sus parejas fue 37.2 años (rango 23-59), la edad de las mujeres al nacimiento de su primer hijo fue 27 (rango 17-40). 37 mujeres eran primíparas, 73 tenían dos hijos y 69 tenían tres o más. 43% eran tituladas y un adicional 25% tenían además otros grados académicos. 94% eran casadas. Recolectamos datos de las experiencias del destete en 134 mujeres que habían destetado un total de 211 niños.
Edades del destete
La edad del destete variaba ampliamente, entre la edad de 1 mes y los 7 años 4 meses. La edad promedio del destete para los niños en este estudio fue 3 años 0 meses para los niños A (los más jóvenes de las familias), 2 años 9 meses para los niños B, y 2 años 6 meses para los niños C. Las edades medias fueron 2 años 11 meses, 2 años 10 meses y 2 años 3 meses para los niños A B y C respectivamente. Estas edades son todas por encima de la edad típica del destete en los Estados Unidos (2-4 meses), y son más consistentes con las edades de destete de culturas tradicionales.
Parece existir un efecto en el orden de nacimiento, los niños menores de la familia son amamantados por más tiempo. Algunas mujeres reportaron màs de un niño. Para determinar si efectivamente habìa un efecto orden-de-nacimiento, fueron estudiados aparte los casos de mujeres que reportaban haber destetado tres hijos (N=14). El promedio de edad en los niños de estas mujeres fue: Niño A = 3 años 7 meses (sd=22.68 meses), Niño B = 2 años 7 meses (sd=23.5 meses), Niño C = 2años 6 meses (sd=25.27), (F(2.26)=5.84, p menor a 0.01). este análisis de datos de 14 mujeres que habìan destetado tres (o màs) hijos muestra la tendencia similar de los datos a la muestra total: las mujeres amamantan al hijo màs pequeñoi por mayor tiempo, puede ser que sea debido a que este niño no es suplantado por un hermano menor.
Para determinar si la edad del destete variaba por el n+umero de niños que la madre habìa destetado, fueron calculadas tablas cruzadas del nùmero de niños destetados por edad del destete (N=211 niños destetados), que se lista en la tabla 1. la edad no variaba si la madre habìa destetado uno, dos, tres o màs niños (x2 (6)=8.42 , p=.211). 83% (N=166) amamantaron pasado el año, 66% (N=133) amamantaron pasados los dos años, y el 44% (N=88) amamantaron pasados los tres años de edad. Las razones para el destete se listan en la tabla 2. esta tabla lista los datos de la muestra completa e incluye los datos de las mujeres que reportaron uno o màs niños.
Razones para el destete
La mayorìa de las mujeres indican que el destete fue guiado por el niño. Un pequeño pero sustancial porcentaje de mujeres indica razones relacionadas con un embarazo subsecuente (13%, 36% y 33% para los niños A, B, y C respectivamente). Otras razones incluyeron: que la madre consideraba al niño como listo para el destete, o que el destete estuvo relacionado a alguna “enfermedad” o a “circunstancias familiares”. Algunas de las razones incluidas en la lista como “otras” se refirieron a que los niños no comìan bien mientras eran amamantados, y a la incapacidad de las madres para encontrar ropa atractiva que les quedara mientras amamantaban.
En la descripción de cómo el destete era llevado a cabo, la mayoría de mujeres indicaban que era llevado a cabo gradualmente. Más de la mitad de mujeres también describían el destete como guíado por el niño; sólo un pequeño porcentaje indicó el destete repentino. Un porcentaje sustancial de mujeres indicaron que el destete fue iniciado por la madre, usando una combinación de charlas con el niño acerca del destete, sustitución con el pulgar o un pacificador, introducción deliberada de una taza u otro mecanismo de alimentación (28%, 46% y 45% para los niños A, B y C respectivamente).
Cuando se les pregunta a las madres su opinión sobre cómo llevar a cabo el destete, el 88% indica que el destete debe ser guíado por el niño, 11.4% indica que disminuiría el número de sesiones de amamantamiento, el 31% indica que sustituirían el amamantamiento por otras formas de demostrar amor y el 31% indica que practicarían el no ofrecer-no negar.
Discusión
Los resultados del estudio indican que las mujeres que practican la lactancia extendida destetan mucho más tarde de lo que es típico en nuestra cultura. La edad promedio del destete fue entre 2.5 y 3 años de edad, y fue más alta para los hermanos menores.
La edad del destete indica dos importantes cuestiones. Primero, desde un punto de vista teórico, sería interesante considerar que las mujeres occidentales que practican lactancia prolongada amamantan a sus hijos hasta las edades de sus contrapartes en las culturas tradicionales (en los Kung mencionados arriba la edad promedio del destete es de 2 a 3 años). Este punto es especialmente interesante si consideramos la “coerción social para el destete” que ha sido consignada por estudios previos en E.U. Esta coerción social lleva a las mujeres que amamantan prolongadamente a destetar más tempranamente o estas edades del destete son representativas de aquellas en las culturas tradicionales? O en otras palabras, una vez establecida la lactancia prolongada, continúa su curso natural sin ser afectada por las influencias culturales, o las influencias culturales acortan el tiempo de lactancia?
Segundo, muchos médicos nunca han encontrado lactancias prolongadas en sus consultas porque las mujeres que las practican lo hacen secretamente. Siendo inadvertidos de estas prácticas ellos ni siquiera preguntan a las mujeres si continúan lactando, lo que limita el acceso de estos médicos a una fueente importante de información. El simple conocimiento de que la lactancia prolongada existe en nuestra cultura ya puede ser de ayuda para los médicos.
Conclusiones
La lactancia prolongada es tan inusual en nuestra cultura que las mujeres tienen que recibir críticas por continuar el amamantamento. Mientras que la lactancia prolongada es inusual en nuestra cultura, no es inusual desde una perspectiva global, y va más de acuerdo con las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud que con las típicas edades tempranas del destete entre las mujeres norteamericanas. Conforme uno se encuentra a madres que amamantan a niños mayores es importante tener en mente que las críticas que estas madres reciben son basadas en preferencias culturales más que en datos científicos. Ningun estudio a la fecha ha demostrado que la lactancia prolongada sea dañina, pero si un importante número de estudios han encontrado en ella importantes beneficios.
Por eso, los médicos deben ser confiables y apoyar a las madres que eligen amamantar a sus hijos hasta la edad preescolar y más allá.
viernes, 12 de febrero de 2010
Lactancia materna como hecho aislado
Una amiga, madre de una hermosa bebè de 6 meses amamantada exclusivamente me pregunta inquieta Còmo hacer para que la niña aprenda a usar biberòn? ¿o no es necesario? ¿hasta cuàndo? jueves, 28 de mayo de 2009
La decisión de amamantar
El concepto de decisión, implica que hay otras opciones disponibles. Hasta el siglo XX, la lactancia materna era la mejor fuente de nutrición para la mayoría de los bebés. A mediados del siglo XX esto cambió con un enorme grupo de bebés a los que se les da en biberón algún otro alimento diferente de la leche materna. Minchin (1998, p2) describe este cambio rápido como “el experimento no controlado más grande realizado con seres vivos en la historia de la humanidad”.
Con miles de artículos de investigación detallando los efectos causados en detrimento del crecimiento y desarrollo y en la salud de los bebés que son alimentados con formulas infantiles, la decisión de alimentarlos de manera artificial (con fórmulas) impacta a los niños, a las familias y al sistema de atención a la salud del país.
Es indispensable que examinemos por qué y cómo se llega a tomar esta decisión y que intervenciones apropiadas se pueden hacer en beneficio de las madres y de sus bebés.
El conocimiento del momento en el que las mujeres toman esta decisión y que elementos intervienen para que así sea, pueden guiar las campañas públicas de promoción de la lactancia y ayudar a los trabajadores de la salud a identificar los aspectos que limitan la lactancia materna
sábado, 2 de mayo de 2009
H1N1 Consideraciones sobre la Lactancia, del CDC
Me llegó esta mañana por lista de correos y me gustaría difundirlo. Es extraído y traducido de la página del CDC (Centers for Disease Control and Prevention). Los lactantes que no amamantan son particularmente vulnerales a la infección y a ser hospitalizados por enfermedad respiratoria severa. Debe animarse a las mujeres que paren, a iniciar el amamantamiento temprano y a amamantar frecuentemente. Idealmente, los bebés deben recibir la mayor parte de su nutrición de la leche materna. Elimine los suplementos de fórmula innecesarios, de modo que el lactante pueda recibir tantos anticuerpos maternos como sea posible.
Si una mujer está enferma, debe continuar amamantando y aumentar la frecuencia de la lactancia. Si la enfermedad materna no permite el amamantamiento seguro al pecho, pero puede extraerse la leche, anímela a hacerlo. Se desconoce el riesgo de transmisión de la influenza porcina a través de la leche materna. Sin embargo, son raros los reportes de viremia en la infección estacional por influenza.
Debe usarse leche extraída en los lactantes demasiado enfermos para lactar directamente del pecho. En ciertas situaciones, los lactantes pueden usar leche humana de donante de un banco de leche certificado de la Human Milk Banking Asocciation of North America http://www.hmbana.org.
El tratamiento con medicamentos antivirales ni la profilaxis contraindican la lactancia materna.
Instruya a los padres y cuidadores sobre cómo proteger a su hijo de la diseminación de los gérmenes que causan enfermedades respiratorias como el H1N1 (flu porcina):
- Lavar las manos de adultos y de lactantes frecuentemente con agua y jabón, especialmente después que los lactantes se lleven las manos a la boca.
- Mantener a los lactantes y a sus madres tan juntos como sea posible y animar al contacto piel a piel precoz y frecuente entre las madres y sus recién nacidos.
- Limitar el compartir los juguetes y otros artículos que hayan estado en la boca de los bebés. Lavar bien con agua y jabón cualquier artículo que haya estado en la boca de los bebés.
- Los niños y los adultos no deben introducir en su boca los chupones (incluyendo los mangos o anillos de los chupones) y otros artículos antes de dárselos al bebe.
- Practicar las reglas de urbanidad (o protocolos) de la tos y el estornudo.
martes, 24 de marzo de 2009
miércoles, 10 de diciembre de 2008
Breastcrawl

lunes, 24 de noviembre de 2008
Lactancia materna: Dos años.
Azul y yo estamos cumpliendo dos años de Lactancia Materna y ambas estamos felices con nuestro vínculo. jueves, 22 de mayo de 2008
Hija de Hirkani

Navegando por la página de "La Liga de la Leche" me encontré gratamente con el libro Las Hijas de Hirkani, producido por LLL y WABA. Es un libro que recopila testimonios de madres que aún trabajando fuera de casa han tenido lactancias satisfactorias. Traje un pedacito del prólogo y por supuesto, la historia de Hirkani.
Luego me tomaré el atrevimiento de escribir aquí mi propio testimonio porque, orgullosamente lo escribo, soy una hija de Hirkani.
El libro entero está AQUI.
Un pedacito del prólogo, como aperitivo:
Las Hijas de Hirkani ¿sobre qué trata este libro? Es la pregunta que
quizás te estás haciendo ahora que tienes el documento en tus
manos.
También podrías estar pensando pero si hace millones de años que
las mujeres combinamos lactancia materna y trabajo. Cuando uno sale
de las grandes ciudades del mundo y vuelve a lo que fue la vida antes
una puede observar: mujeres lavando ropa en los ríos con sus niños
amamantados y cerca de ellas; mujeres que cortan leña con un niño en
la espalda y quizás otro en el pecho; mujeres que hacen pan o tortillas
con los hijos jugando y participando de la vida familiar; mujeres que
plantan legumbres en el campo también con sus hijos por ahí… pechos
al viento, brazos a la obra. ¿Te suena familiar?
El cambio más grande y profundo es que madres e hijos se separaron.
Ahora parece que trabajar y estar con los niños no fueran compatibles
. Se produjo una ruptura. Además como para separar más las
relaciones a muchas madres les dicen que para volver a trabajar tienen
que comprar leche no humana y hacer biberones. Esto no es cierto y
aquí tendrás muchos testimonios de madres que lograron trabajar
fuera del hogar y amamantar a sus hijos.
Para lograr mantener el vínculo madre e hijo se construyó toda una
estrategia que permite que las madres sigan proporcionando leche
materna. Dejar su leche es como dejar un poco de sí mismas. Esto por
supuesto es muy beneficioso para los niños pero también para la
madre: le alivia un poco la culpa de alejarse. Y le asegura una manera
de reencuentro al final de su jornada de trabajo.
En esta versión en español, de las Hijas de Hirkani encontrarás
mucha información sobre cómo puedes seguir con tu trabajo fuera de
casa y amamantar.
La Historia de Hirkani:
Hirkani fue una repartidora de leche que vivió en un pequeño
pueblo en las faldas de Raigad con su marido y su hijo. Ella y su marido
poseían ganado y sus ingresos provenían de la venta de la leche de
sus vacas. Su historia comienza durante una luna llena en el mes Hindú
de “Ashwin”, un tiempo llamado “Kojagiri Poornima”. Era un tiempo para
celebraciones jubilosas e unificadoras ya que los agricultores habían
finalizado la cosecha. Naturalmente, que los ánimos estaban altos en
estos tiempos de abundancia, especialmente en el reino del Rey Shivaji.
La ocasión demandaba extraordinarias cantidades de leche para la
cocina del palacio por lo que las repartidoras de leche de la vecindad
habían recibido instrucciones con antelación para viajar al fuerte a
entregar más leche. Hirkani nunca había visitado la capital antes; el
viaje le daría la ocasión de hacerlo. Había escuchado impresionantes
historias de palacios maravillosos, de un gran mercado y de muchas
pompas y esplendor acordes con la capital del reino. La noche anterior
a su viaje, soñó con todo lo que había escuchado. Sin embargo,
habían algunos obstáculos que harían este viaje de negocios algo difícil.
Su marido estaba fuera en una expedición militar y no había nadie
para cuidar de su pequeño. Además, debía organizar su viaje en el
intervalo de tres o cuatro horas entre las sesiones de amamantar. Era
una perspectiva atrayente y su familia necesitaba el dinero, por lo que
hizo arreglos para viajar. La tarde siguiente, Hirkani amamantó a su
pequeño abundantemente, lo acostó a dormir y lo dejó con amigos de
la familia.
Con emociones encontradas, se dispuso a cumplir su misión. El
viaje implicaba caminar unas pocas millas hasta la entrada del fuerte y
luego escalar 1,250 pies (420 metros ) hacia arriba, con adicionales
1,460 escalones para alcanzar la puerta principal del fuerte. El palacio
que había dentro estaba a media milla alejado de la puerta principal, y
la calle que llevaba hacia él pasaba por un animado mercado. Cubrir
esta distancia de un lado a otro con las pesadas jarras de leche era difícil
y parecía más complejo por el hecho que Hirkani tenía poco tiempo.
Por razones de seguridad las puertas del fuerte se cerraban a la hora
de la puesta del sol y no se volvían a abrir hasta la mañana siguiente.
Hirkani tenía miedo de ver lo que antes solamente había soñado.
Entregaron la leche en el palacio y ella y las demás repartidoras de
leche recibieron su pago. Naturalmente, el área estaba congestionada
ese día y Hirkani terminó separada de sus amigas. Las buscó en vano.
Finalmente, decidió emprender sola el regreso a casa. Sin embargo, con
la multitud y la confusión, no logró encontrar su camino hacia las puertas
principales. Hirkani había perdido tiempo muy valioso.
Pronto se asustó al escuchar a los cañones sonar, estos indicaban
que las puertas pronto se cerrarían. A cada disparo que escuchaba,
Hirkani corría más rápido. Cuando logró alcanzar la puerta principal,
era demasiado tarde. Las enormes puertas se cerraron bajo llave.
Hirkani rogó a los guardias que le abrieran pero sus suplicas fueron
vanas. Las puertas solo podían abrirse por orden del Rey Shivaji. El
imaginarse a su bebé, ahora hambriento en el pueblo de abajo, la hizo
sollozar. Su blusa estaba mojada de leche. Continuó llorando y finalmente
los guardias accedieron a llamar al oficial a cargo, quien iría a ver
al rey para intentar obtener el permiso para abrir las puertas.
El tiempo pasó y Hirkani se puso más y más nerviosa. Todo estaba
tomando mucho tiempo. El cielo estaba oscuro y la luna llena reflejaba
la preocupación o en su rostro. Su instinto materno la llevó a
explorar otra vía de salida, quizás una menos convencional. Se marchó
de la puerta principal y continuó caminando dentro del fuerte buscando
una vía de escape. Finalmente, encontró un lugar sin guardias. A lo
lejos abajo en el valle podía vislumbrar las luces de su pueblo.
Era imposible; se sentía angustiada separada de su pueblo y de su
hijo. Pero había una pendiente vertical que subía por más de 1000 pies
(330 metros ) de las profundidades de abajo. Ni siquiera el mejor soldado
de la armada del Rey podría aventurarse hacia abajo, era una
muerte segura. Mientras esperó, Hirkani no vio otra cosa sino el rostro
de su hijo y no escuchó sino su llanto. La luz de la luna llena no le ayudaba
pues la pendiente vertical estaba del otro lado. A pesar de ello
decide hacerlo. Comienza a descender y arbustos espinosos y piedras
filosas cortan su piel, inflingiendo heridas y dolor. Continuó su descenso
con gran determinación hasta que no sintió más nada. Para cuando
llegó abajo, sus ropas estaban en jirones y sus piernas temblaban.
Corrió hacia su choza y tomó en sus brazos a su bebé, sosteniéndolo
cerca de su pecho. Era casi la media noche, y la felicidad descendió
sobre la pareja madre-hijo así como los dioses poblaron el cielo para
ver la maravilla de la tierra.
En el fuerte del Rey Shivaji, la conmoción había comenzado. El Rey
había ordenado a los guardias que abrieran las puertas, pero estos no
lograron encontrar a la madre desesperada. Antorchas especiales se
encendieron para buscarla. La búsqueda finalizó junto a la jarra vacía al
borde de un precipicio. El rey se quedó horriblemente disgustado al
escuchar las noticias y asumió que la joven madre había muerto. A la
mañana siguiente, los caballos reales fueron enviados abajo para infor-
mar a su familia. Llegaron para escuchar el cuento de coraje que Hirkani
había vivido. El Rey Shivaji estaba muy impresionado con esta hazaña y
Hirkani fue apropiadamente honrada. El pueblo dónde vivió todavía
existe hoy día y se llama el pueblo de Hirkani; en su honor.
Las mujeres en las historias que ustedes están a punto de leer son,
de tantas formas, las Hijas de Hirkani. En el siglo veintiuno ellas también
están sobrellevando obstáculos para trabajar y amamantar a sus
bebés. Ellas también están buscando sus propios caminos alrededor de
las puertas que las personas cerraron delante de ellas. Y ellas también,
están ansiosas, temerosas y extrañan a sus hijos e hijas. Algunas historias,
comparten el drama de Hirkani; otras hablan con una silenciosa
calma. Todas son historias de mujeres evaluando sus opciones a través
de trepidaciones y latidos de corazón y, al final con coraje toman el
camino que mejor funciona para sus familias.
Hirkani, nuestra amiga de siempre, sabía bien la dificultad de
encontrar un equilibrio con cada uno de los peldaños que tomó cuando
descendió, despacio, pero firmemente la montaña.
_____________
MI TESTIMONIO.
Alejandra
Yo en la escuela de medicina aprendí que la leche materna era el mejor alimento para los bebés hasta los seis meses y a esta edad se comenzaba con la "ablactación": alimentación complementaria y el destete...lo juro, puse eso en mi exámen de pediatría y así me titulé de médico! Todos mis conocimientos de pediatría me han servido sólo para eso, para pasar excelentemente los exámenes pues el camino que siguió mi profesión está alejado de la atención a los niños. Y mi camino personal, bueno, cuando quise aplicar lo que dicen los libros a mi hijo recién nacido todo resultó en un desastre!
Así, mi primer parto fue inducido por pre-eclampsia moderada, totalmente controlado por oxitocina sintética, cuatro semanas antes de la FPP. Por supuesto, el primer alimento de mi hijo fue un biberón de fórmula. Seguido de lactancia mixta durante cuatro o cinco meses, luego, el destete.Dicen que peor que no saber es pensar que se sabe.
Mi segunda hija vino, afortunadamente, a revolucionar toda mi vida. Nació por cesárea urgente eso si: con dos circulares a cuello, uno en la pierna, uno en el brazo y taquicardia fetal no se escapó de ser alcanzada por todo el rigor del razonamiento médico. Pero llegó a nuestras vidas exigente de lo que le correspondía: estar siempre en brazos, dormir entre nosotros y por supuesto alimentarse única y exclusivamente de lactancia materna. Esto lo traduzco hoy así de fácil, pero en su tiempo fue: llora si no la cargo, no duerme por las noches, llora si la pongo en la cuna, vomita siempre que le doy bibe, moriré de dolor por las grietas en los pezones...Fueron días de cambio, de cambio de ideas preconcebidas sobre todo, que me llevaron a ponerme a leer, por suerte pude cobijarme con las mejores fuentes de información, las que apoyan la crianza con apego y respeto.
Así comencé a ver que no era malo meterla en nuestra cama, que no era ningún "pecado" traerla cargada todo el tiempo sino todo lo contrario, era simple y sencillamente criar con el instinto, con el corazón abierto, con respeto a sus necesitades básicas.
Y comencé a leer sobre la lactancia materna pero no desde el punto de vista científico o médico (ese ya me lo sabía y no me sirvió de nada la primera vez), sino desde el punto de vista de una madre con el corazón recién abierto por todo lo que estaba aprendiendo sobre la vida, dolorida de saber que tenía que dejarla, a sus 30 días de nacida, para trabajar. Contrariada, entre la espada y la pared del instinto (no separarnos) y razón (no nos alcanza con un sueldo).
Por primera vez estaba sintiendo la lactancia como un lazo de amor, el alimentar quedaba en segundo plano ante la maravilla del contacto físico constante, la sensación de plenitud que da el sentirse "indispensable" para tu cría.
Así, cuando comencé a dejarla para irme a trabajar decidí que nuestra lactancia no terminaría ahí, no le iba a dar leche de fórmula NUNCA, para qué si yo era capaz de producir gratuitamente el mejor alimento para mi hija?, para qué si lo normal y natural es la leche materna.
Compramos un extractor de leche, con muchas dudas y temores...hasta entonces el único que yo conocía era un cono de cristal espantoso con una perilla de goma en un extremo que compré con mi primer hijo, lo usé una sola vez, un sólo "jalón" y solté un grito de dolor como pocos he soltado en la vida y se fué al bote de la basura...Así que es de entenderse mi "temor". Mi José, siempre a mi lado, me llevó y me ayudó a buscar el aparato que se viera "más amable". Compramos un extractor manual de Gerber.
Me leí el instructivo como cuatro veces y por fin me animé. Me costó trabajo encontrarle el truco, pero poco a poco, conforme pasaban los días, me iba haciendo una experta en "ordeñarme". Me iba a trabajar todos los días con mi extractor y dos biberones limpios. Afortunadamente en mi trabajo tenía todas las facilidaes, trabajaba en el consultorio de una empresa,tenía refrigerador a la mano, lavabo, y un cuartito -dónde se almacenaban los medicamentos- que acondicioné para sacarme leche: metí una silla cómoda y dejé libre un estante de medicinas para poner ahí mis utensilios. Así que todos los días me desaparecía 10 minutos, dos veces por día, y salía del cuartito con un biberón lleno de leche tibia...me lo guardaba en la bolsa de la bata y lo metía en el refri. Al irme a casa, metía en mi bolsa una bolsa de plástico con los dos bibes y una compresa de gel fría para que se mantuviera la temperatura. Luego en casa, si era entresemana, la leche se guardaba en el refri; si era viernes se iba al congelador.
Un día en plena extracción zaz, se botaron unos tornillos del extractor y dejó de funcionar. Yo medio en pánico salí de mi "cuartito" y en plan urgencia bajé de internet este documento con las instrucciones de cómo sacarse leche manualmente. Lo imprimí y me volví a meter a terminar lo comenzado. A partir de ese día todo fué mucho más fácil, la extracción manual para mi es la más práctica, más rápida y sin complicaciones.
La niña era cuidada por mi mamá y por mi suegra, en días alternos de la semana. Aleccioné a las dos abuelas sobre cómo calentar y descongelar mi leche...tuve todo el apoyo. Nunca las enseñé a darle con vasito o cuchara, eso lo aprendí mucho después, cuando ya estaban todos habituados a darle mi leche en el bibe. Afortunadamente nunca tuvo "confusión tetina-pezón". Todas las tardes, noches y fines de semana eran de "teta a barra libre".
Así estuvimos hasta los 11 meses, cuando dejé de trabajar por una temporada. Por razones que no vienen al caso comentar aquí estuve en casa con mis hijos unos cuatro meses y la más felíz fué la nena, por supuesto con la teta a libre demanda...tan felíz que se olvidó por completo del concepto "biberón" hoy en día no sabe tomar de un bibe, lo que no es teta lo come con cuchara, tenedor o vaso jeje.
Como ahora que regresé sólo trabajo medio día, ella ya tiene 18 meses y come de TODO, dejé de sacarme leche. Ahora desayuna teta antes de levantarnos, luego la dejo con las abuelas y come todo lo comestible que le pongan en frente hasta que llegó por ella...me recibe con una sonrisota de oreja a oreja y un grito feliz: -Mamáaa buba! Y de ahí hasta el día siguiente su dieta es "buba".
No recuerdo si alguna vez se ha enfermado, bueno si, creo que en una ocasión tuvo unas décimas de fiebre...pero nada más...las diarreas las pasamos sin pena ni gloria, igual que los mocos...le duran uno o dos días y tarán -desaparecen. Una vez como a los ocho-nueve meses tuvimos cándidas ella en la boquita y yo en los pezones, nos medicamos -la única vez en año y medio que ha tomado antibiótico- y pasó en unos días.
Ahora que lo veo un poco a distancia nuestra historia ha sido fácil, siempre encontré la forma de ir solucionando los pequeños baches que me encontraba, acompañada de el excelente foro de Crianza Natural y otros documentos que andan por ahí en la red, a pesar del sueño y el cansancio, con kilos de paciencia y mucha perseverancia. Ni mi mamá ni mi suegra lactaron a sus hijos, y sin embargo han sabido apoyarme incondicionalmente. Y cuando sentía que algo me rebasaba, siempre he tenido a mi lado un hombre maravilloso, que me hace ver el lado amable, que me da alas para continuar, que sana todo con un abrazo.
No me desgarré las ropas como Hirkani, sólo un poco el corazón cada mañana que dejo a mis hijos para ir a trabajar, afortunadamente son heridillas que sanan en cuanto nos reencontramos por la tarde y nos sentamos, con mi hija mamando por un lado y mi hijo abrazado por el otro contándome sus aventuras del día.
Llevamos 18 meses y cuando me preguntan que ¿Hasta cuándo? No sé que contestar, lo disfrutamos las dos tanto aún...Supongo que algún día terminará, pero no puedo decir ahora cuándo. YO todavía no me siento preparada, necesito ese vínculo, no tengo prisa por verla crecer, y bueno, no me levantaría a media noche para traerle un bibe teniendo la teta tan a la mano jeje. ¿Cómo será el destete? Creo que la primera de las dos que esté preparada convencerá a la otra y cerraremos el ciclo juntas, espero que con tanto amor y tanta entrega como lo comenzamos.
