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martes, 26 de julio de 2011

Nuevo blog

Seguimos durmiendo los cuatro juntos, aunque no creo que por mucho tiempo más... Azul ya ha pedido "su cama con una colcha purple" ... Y me temo que tras ella, saldrá el hermano...
Podrá parecer curioso que la primera en querer volar sea la más pequeña, pero hay que recordar que todos somos distintos, con distintas necesidades. Además que ella ha tenido cama compartida toda su vida y mi Santi durmió sólo su primer año de vida.


Hemos crecido en este nido y hemos encontrado una tribu virtual que es un tesoro invaluable. Pero ahora, es momento de escribir otras vivencias, nuestro nido nos queda pequeño y hemos de volar...


Me pasó por la cabeza cerrar este espacio pero le tengo demasiado cariño. Asi que por el momento seguirá aquí, aunque no creo actualizarlo mucho. Mis hijos crecen y tengo que seguirlos a otros ritmos.


Nos leeremos ahora en un nuevo rincón, en donde por supuesto, espero me acompañen.

jueves, 16 de junio de 2011

El problema no es la escuela...



Cada vez escucho más claro y fuerte lo que necesitan mis hijos. Hoy por la mañana platicaban entre ellos:


- ojalá no existiera la escuela
- no, no, que si exista la escuela, pero SIN maestras!

- Siiii, sin maestras, para que no toquen la campana! porque asi podríamos trabajar todo el tiempo en rincones o en el jardín!

- Siiii pintar afuera en el jardín!

- o mezclar la arena con el agua!

martes, 17 de mayo de 2011

Todo este tiempo...

Esta entrada tenía toda la intención de ser un "Martes mudo", pero no lo será...

He estado distante del blog, no por falta de ganas, ni de inspiración, sino por falta de tiempo! Últimamente tenemos varios proyectos vitales en marcha y eso me roba casi toda la energía. Uno de ellos es el aterrizar la idea de que los niños puedan dejar la escuela...cosa que aún no es un hecho, ni siquiera es un plan seguro; simplemente es eso, una idea que vino, se sentó en un sofá y está haciendo mella con el día a día en nuestra casa.

Así que todo este tiempo hemos faltado mucho a clases...















martes, 26 de abril de 2011

No me gustó la escuela Waldorf

Encontré una escuela Waldorf en mi ciudad, y me dí a la tarea de ir a visitarla.
Mis hijos actualmente están en una escuela "activa" que tiene sus bemoles. Entre más leo menos me gustan las escuelas, de cualquier tipo... Después de ir descartando al final me voy a decidir a dar el gran paso y sacarlos de una vez por todas del sistema... Pero como toda madre, tengo pajarracos revoloteando en mi cabeza que pueden picotearme la culpa si no investigo antes de decidir.

Acudí el día de hoy a la escuela dicha. Estas son mis impresiones que escribí en una nota del fb (editadas, corregidas y aumentadas).

Antes de leer la nota, tener en cuenta que no conozco a fondo la filosofía, y que critico lo que ví y lo que escuché como pedagogía, no a las personas. O mejor dicho, no critico, sólo quiero asentar lo que no me gusta y por qué.
Yo no sabía, hasta hoy, que no tiene nada que ver con la educación libre, tipo teorías de A.S. Neil, que son las que más sentido me hacen.

Ver Pedagogía Waldorf en la wiki.


Nada es personal. Sólo mis impresiones de la cita de hoy...

Prefacio: al salir de la escuela le doy un codazo a José -por qué no preguntabas casi nada? Y me contesta: -pues desde el inicio de la charla iba escuchando tus pujiditos y veía que subías el hombro derecho como cuando no te parece lo que estás oyendo y me dije: esto es de aguantar, despedirse, mucho gusto y no vamos a volver... =/ Hombres!! Le puso más atención a mis reacciones que a la charla!

Conocía muy poco o casi nada de la filosofía, y sigo ignorando mucho seguramente, pero dentro de lo que hoy ví me resonaron varias incoherencias y sinsabores.

Trabajan de acuerdo a un programa pre establecido, por la maestra, no por los niños (como en cualquier escuela). Está establecido que tales días trabajan en mates, que tales días trabajan en diseño de formas, etc.

En "diseño de formas" la maestra dibuja en el pizarrón la forma, los alumnos la copian, el programa dicta lo que los niños necesitan dibujar a tal o cuál edad, (y de qué colores!).

Las decisiones que toman los niños estan muy limitadas, y siempre, tanto los preescolares como los de primaria. La maestra dice qué se hace y cuándo se hace, claro, ella dice que los niños SÍ tienen opciones (escoge entre A ó B)...

Un punto parecido a la escuela de los Wild (en el que tampoco estoy de acuerdo): si un niño HOY logra atarse los zapatos NUNCA más se le ayuda, porque ya lo sabe hacer. No me gusta. Me parece una contradicción dentro de ambas filosofías porque acaba siendo CONDUCTISTA: basado en la conducta "ya te atas los zapatos"... Y no en el fondo "¿por qué hoy no quieres atarte los zapatos? -mientras le ayudas a atárselos- " ... Mencionaron la palabra: NUnca damos marcha atrás en el desarrollo de la autonomía. Y a mi me parece, por simple observación de mis hijos, que toda crisis de crecimiento y todo avance en la autonomía ha sido precedido precisamente por "unos pasitos" de marcha atrás.

Que no tienen contacto con letras o números hasta la primaria, después de los siete años. No me gusta la rigidez de "siete años". Y humildemente creo que la filosofía pudiera haberse quedado atrás en este aspecto, un niño de estos tiempos, en este mundo real y urbano, tiene contacto si o si con letras y números desde siempre, por qué "escondérselos" en la escuela?? En este punto expuse el caso de mi hija, que hipotéticamente ingresara a la escuela, en este momento de su vida en que lo más importante de su día es cruzarse con palabras para darse el gusto de leerlas (porque acaba de aprender el código de la lectura y está emocionada a más no poder). y me dicen que en la escuela no se le alentaría, porque "no es su tiempo de leer" que es su tiempo de juego libre... Pero ella juega a leer! Y a muchas cosas más si, pero el punto, para mis hijos los libros SON juego también, las historias forman parte de su día a día, de sus diálogos, de sus juegos...

Me llama la atención que en el salón de preescolares no había libros. Y en primaria no había más de 10 por salón.

Me cuentan que las maestras tienen una "guía" sobre qué leer a qué edad. Cuentos de tal a tal edad, fábulas de tal a tal, mitos y leyendas de tal a tal. No me gusta. Toda esta clase de "estímulos controlados y medidos, estrictamente medidos" no me acaba de gustar. Ahora no tengo cómo debatirlo pero instintivamente no me gusta.


Los niños comienzan a tener contacto con letras a los siete, como decía, y escriben en letra de molde hasta cuarto año. A partir de ahí tienen que escribir en cursiva y con pluma fuente, pregunto para qué o con qué fin, y me dicen que para "hacer ejercicio de voluntad"... Y yo sigo teniendo la duda, para qué?

Al final de cuentas se dejan guíar por parámetros ya establecidos, ya marcados, predeterminados por edades de los niños. Y no por los niños mismos, no por cada uno de los niños. Como toda escuela.

Digo yo, y qué si hay letras? digo letras por decir cualquier estímulo...no será que si el niño está listo lo "aprehende" y si no no?? Pero hablo desde la ignorancia, porque no sé si la filosofía waldorf pueda plantear que sea "dañino" exponerse a algo para lo que no se está fisiológicamente listo...según lo que escuché hoy... Pero, me late-me late, que de fisiología saben más bien poco...dice la mujer que el cuerpo calloso del cerebro es un cartílago!! En fin...

En preescolar son 23 niños, con dos adultos. Demasiado para mi gusto. En un salón de 40 metros cuadrados. Había cuatro "rincones" de juego, todos en interior. Yo no me la creo que los 23 estén tranquilos toda la mañana, que no haya casi conflictos porque todos están ocupados. 23 niños con dos caballitos de madera, o 23 niños en una cocinita, o 23 niños con un castillito de piezas de madera... No hay conflictos???

Pregunté específicamente cómo resuelven un conflicto entre dos preescolares, me contestan que "casi no hay castigos", y yo respondo "casi no, pero hay?" Y la mujer se descoloca. Me responde que bueno no, que no ha visto niños castigados en preescolar, que la maestra los separa del grupo y los sienta junto a ella... No mucho más... Y a mi me deja más dudas que al principio con esa respuesta.

Hablando de castigos, mientras se desarrolla toda la charla, los hijos de esta mujer que es una de las maestras, rondan por ahí jugando... Hubo un connato de pelea, la madre sale, va y los separa, mandando a uno de ellos a "jugar arriba". El niño permanece en el segundo piso por un rato, y luego llama -mamá! ya puedo bajar!? -no, ahora no, en un rato más... En un rato más vuelve a preguntar y la madre lo deja bajar. Eso es un tiempo fuera aquí y en china!! Por muy amable que haya sonado.

Y hago constar que NO la estoy juzgando como madre, porque era una situación MUY escaborosa. Quién sabe yo que hubiera hecho en su lugar, con el estrés encima... Pero estos episodios me dejan claro que no estamos en la sintonía que busco. Que probablemente las maestras de este lugar no están muy entrenadas en resolver conflictos con los peques...

Regresando al tema...

Y ya para finalizar, que no están reconocidos por la Secretaría de Educación Pública, por las diferencias de fondo entre los programas. Pregunto cómo lo subsanan? Me dicen que con el INEA...como los homeschoolers...

La única ventaja que le ví en resumen es la compañía, la idea de educarse en comunidad, que no se me quita de la cabeza que debe ser MUY importante. Y al mismo tiempo es un contra, porque 23 niños para dos adultos es "demasiada" comunidad hahaha...

No digo que sea malo. Es más, de tener dos opciones: escuela tradicional o esta, los metería a esta. La cosa es que si veo más opciones...incluyendo dejarlos en donde están ahora, que la verdad me llena un poco más, si quitaramos de en medio a la maestra que les va a a tocar el prox año escolar...


viernes, 10 de septiembre de 2010

Qué mundo le vamos a dejar a nuestros hijos ¿?

Pues eso, que en estos años nos hemos dedicado a ver a nuestros hijos como personas independientemente de su edad, aunque sea el camino más lento y menos "fácil": a respetarles su necesidad de dormir seguros entre los papás, a alimentarles con lo mejor que podíamos desde nuestras posibilidades: me refiero a la lactancia materna, que desde que tuve la posibilidad que da la información certera y veráz... A mostrarles el mundo desde nuestros brazos, a la altura de nuestra mirada... A escucharles y considerar válidos sus argumentos sin juzgar, tan válidos como los nuestros (los de los grandes)... A dejarles decidir hasta cuando usar pañales... A no castigar, no golpear, no humillar, no coaccionar, no maltratar (cosas últimas que han sido las más difíciles de llevar a cabalidad por la simple y sencilla razón de que el intentarlo nos ha obligado a luchar con nuestro propio backpack de la infancia).
Y todo el esmero para al final entregarlos al mundo... a este mundo torcido...

Dicen que la frase "qué mundo le vamos a dejar a nuestros hijos" está al revés, y que lo que en realidad nos debe ocupar es "qué hijos le vamos a dejar a nuestro mundo"... yo hoy ya no estoy tan segura... o será que hoy me levanté pesimista y no ha sido mi mejor día (multa de tránsito injustificada incluida)... creo que las dos cosas importan, y más que eso, importa el inter: cómo vivimos NUESTROS días mientras le dejamos el mundo a los hijos...

Greisi me dejó este link en los comentarios de la entrada pasada, ya sólo con ver el corto queda la piel erizada... Ví la película y no sé ni siquiera si la recomiendo o no... Estoy en shock. Fue como verse al espejo y guardarlo de nuevo en el cajón, no me gustó lo que ví y no me gusta la sensación que me queda al final...pero ahí esta.
Todo el tiempo, pero sobre todo en las imágenes de los últimos minutos tuve en mente a Saramago y su país de ciegos... Cierto que la humanidad va de cabeza y es desesperanzador saber cuán poco podemos hacer en lo individual.

Este es el corto, y la página donde se puede ver en forma gratuita e incluso difundir...




Despertar antes que amanezca...

Y los niños van a la escuela este año, muy felices y contentos aparentemente, pero yo sigo con el gusanito de no mandarlos... Y sigo leyendo argumentos a favor (no se pierdan el link, interesantísima entrevista a una familia chilena que educa en casa).

Por supuesto en mi cabeza hay argumentos serios para pensar en esta opción, como la idea de imponerles horarios rígidos (para despertar, para desayunar, para comer, para difrutar de un experimento, para disfrutar de correr o hablar de un tema de interés) -y mira que me gustan las rutinas, pero una cosa es la rutina y otra la robotización: ahora toca tal, ahora muévete, ahora habla, ahora no-.

Me dicen que de dejarlos en casa los metería en una burbuja, y yo creo que es ahora cuando viven en una burbuja con el tiempo limitado para todo... Me hablan sobre la importancia de los amigos, y yo veo que sí, han hecho amigos dentro de la escuela pero en donde se ha desarrollado esa amistad a plenitud es en las casas, por las tardes (y por otro lado yo misma ni siquiera recuerdo todos los nombres de mis "amigos" de la primaria)... Me dicen que nunca se acostumbrarán a horarios y a responder a un jefe, y yo creo que ya nuestro sistema laboral es obsoleto hoy en día, cuánto más cuando ellos sean adultos, y que los modos de vida que llevamos no tardan en cambiar para mejor... O eso es lo que espero por la propia subsistencia de la humanidad...

Pero además están los detalles caseros: hace días me entero que el próximo año escolar mi hijo tendrá que entrar a la escuela a las 07:45 =0 ... Pero si ni siquiera yo estoy dispuesta a levantarme tan temprano para llevarlo! Y me duele la panza de acordarme que toda mi vida escolar para mi era un enorme sacrificio dejar la cama calientita, abrir los ojos y tener que medio-espabilarte incluso antes de que salga el sol... ¿es eso natural? ¿hay gente a la que no le cueste trabajo? Quiza hago mucho drama, pero es que de verdad si algo me cuesta trabajo en la vida es levantarme de la cama antes de que salga el sol... por muy temprano que me acueste la noche anterior...

Y me dirán que es normal, que todo el mundo lo hace... Pero, lo hace por convicción o por resignación? Por qué nadie decimos nada? Por qué aceptamos vivir esclavizados de lunes a viernes?

Es un tema taan largo y profundo este de desescolarizar, que me va a tomar mucho tiempo masticarlo todo, y aún, siempre tendré dudas.

Por ahora, mientras maquinamos el cambio radical como familia -o mientras me llega el valor para atreverme-, me concentro en que la escuela sea la menos asfixiante, la que nos quite menos tiempo vital, la que menos les falte al respeto en cuanto a sus ritmos e intereses. Y entre tanta espera, esperamos que sigan creciendo tan libres como sea posible.

miércoles, 18 de agosto de 2010

Homeschooling, mi lucha interna

Desde que comenzó el verano comencé a revolotear sobre la idea: sacar a los niños de la escuela. Y todos estos días me he perdido un poco navegando entre leer y releer entre blogs amigos y links que te llevan a otros links que te llevan a otros links... y eso explica en parte mi ausencia en este blog.

No ha habido día en estas vacaciones que no termine con la cabeza a punto de estallar de tanto darle vueltas al tema. Y hay días que despierto completamente convencida de educar a los niños en la casa pero al anochecer pienso que necesitamos de la escuela... Y hay días en que amanezco pensando en la escuela y me acuesto planeando nuestra vida sin ella... Y la balanza nunca deja de moverse, nunca se queda quieta ni de un lado ni de otro. He llegado a concluir que nunca lo hará, que como todo en la maternidad, este tema tiene mil matices, y que nunca sabré si al final hice lo correcto o no. Así de intenso es maternar... te cuestionas hasta la médula de los huesos cada cosa, porque al final sólo quisieras lo mejor de lo mejor para esas personitas que te ha tocado acompañar.

El fin de semana pasado, por fin José y yo decidimos que sí, que nos embarcamos en el proyecto, que probaremos a sacarlos este año y sobre la marcha iremos decidiendo. Así que se lo comunico a los niños como oficial y oh sorpresa, San llora por su escuela-y mucho-, no quiere dejar de ir, dice que las cosas que le propongo ya las hacemos por las tardes, que por qué no podemos seguir haciéndolo así...

Y de nuevo mi balanza se mueve, no puedo atropellar así a mi hijo. Me pregunto por qué le ando buscando cinco pies al gato si mis hijos van contentos a su escuela.

Y me respondo que todo esto tiene que ver con una crisis vital mia, de hace un rato ya... Un día me imaginé como un ratoncito corriendo, rodando una de esas ruedas que les ponen en las jaulas, sin salida aparente, sin dejar de correr... los mandé a la escuela para poder trabajar por las mañanas, trabajo para pagar la escuela... el pez que se muerde la cola.

Sigo corriendo en mi rueda de hamster mientras pasa la vida -que es todo lo que tengo-, viviendo a medios días... como casi todo el mundo hace, para no incomodar; sin preguntar por qué, como casi todo el mundo hace. Entretanto, retomo a partir de hoy mi blog porque después de todo compartir aquí deja enormes aprendizajes.

Hace muchos días que quiero guardarme aquí algunos de los links que he masticado, pero siempre me falta tiempo y si espero a ponerlas todas nunca voy a publicar esta entrada...
Algunos de los ecos que me dejaron en la cabeza:

De John Taylor Gatto, su discurso: por qué la escuela no educa? Leído en El blog Alternativo
Es absurdo y anti-vitalmoverte de aula en aula al sonido
de una sirena durante todos los días de tu infancia natural
en una institución que no te permite ninguna privacidad y
que incluso te la quita en el santuario de tu propia
casa pidiéndote que hagas tus “deberes”.

Necesitamos volver a pensar en las premisas fundamentales
de la escolarización y decidirqué es lo que queremos
que los niños aprendan y por qué.

Tenemos que devolver a los niños tiempo libre desde ya mismo
porque esa es la clave para el auto-aprendizaje,
y debemos re-introducirles en el mundo real tan rápido
como sea posible para que el tiempo libre pueda
ser gastado en algo más que abstracciones...


Aunque los profesores se preocupan y trabajan duro,
la institución es psicopática – no tiene conciencia -.
Suena la sirena y el joven que se encontraba escribiendo un poema
debe cerrar sus cuaderno y moverse a otra aula
donde deberá memorizar que el hombre y el mono derivan de un ancestro común.

Gerardo Ochoa Vargas, Escuela en casa: una opción educativa. Leído en Hiperactivos
Más allá de cualquier paranoia contra el Estado, el hecho es que la escuela se apropia de los años más importantes del niño. Si a cambio el niño aprendiera y madurara, el trato no sería del todo malo. Sin embargo, la escuela inhibe al aprendizaje, y la disciplina y constricción escolar, el aburrimiento y la actitud de muchos docentes limitan la capacidad de aprender. Al olvidar que los niños son aprendices por naturaleza, la escuela es la justificación institucional para imponer estructuras diseñadas por adultos que asumen saber qué requieren los niños para aprender, y por lo visto suponen que rigidez, monotonía y transmisión vertical del conocimiento son las características requeridas.

Testimonios de familias Homeschoolers en video en el blog de Viviana.

Video compartido por Pilar.




Recomiendo también El blog de Andrea Precht, para no perderse enteras sus categorías: Homeschool y Teorías de la educación.

Y una larga lista de etcéteras que incluyen todos mis blogs amigos de familias de educan en casa, gracias a que generosamente nos comparten sus experiencias esta opción educativa va llegando a más y más personas.