miércoles, 9 de junio de 2010

...Escuela...

Tema: la escuela… Le he dado tantas vueltas mentales estos últimos meses que estoy mareada. Me he leído lo que he encontrado, he escuchado mil opiniones al respecto y creo que entre más vueltas le doy más me pierdo. Tal vez deba seguir el consejo de mi hermana y “dejar de leer tanto”…

Tenemos claro que la escuela es una herramienta, no es ni mucho menos el pilar de la educación de mis hijos. Y si van a la escuela es en principio porque justo en esas horas del día yo no puedo atenderlos, y prefiero que pasen la mañana ahí en un ambiente preparado para aprovecharse que frente a la tele de la abuela.

Luego está el hecho de que en casa pesa mucho la opinión de Piaget, quien defiende que el conocimiento se construye más fácilmente cuando se da entre iguales, algo asì como “dos cabezas piensan mejor que una” y que un adulto nunca puede tomar el lugar de un igual hablando de conocimiento, porque supuestamente sus experiencias previas entorpecen el proceso. Pero la verdad este factor no me parece imprescindible.

Hasta ahora mis hijos han ido a la escuela, a una escuela que empata totalmente o casi totalmente con mis ideas sobre crianza y educación…el pero? Que no es barata, y de pronto, con la economía lastimada que llevamos últimamente, me pregunto si vale la pena la inversión, considerando que no es de vital importancia para nosotros lo que aprendan o dejen de aprender en la escuela.
Y me pregunto si no les sería más provechoso dejarlos libres de escuela.

Aquí tengo que agregar que estos días me he leído Summerhill: un punto de vista radical sobre la educación de los niños... Aunque claro, para esto tendríamos que hacer cambios radicales en muchas de las dinámicas que ahora llevamos, incluyendo tal vez cambiar de casa y de trabajos…cosa que es MUY difícil.

Sé que al final la decisión va a ser de nosotros los grandes, pero por no subestimar pregunté a los niños qué opinan sobre dejar la escuela… primero que nada me tomó tiempo que entendieran el concepto de “no ir a la escuela” y no estoy bien segura que lo hayan captado del todo. Y luego: San está rotundamente negado, le fascina su escuela y no concibe la idea de no volver. Azul no dudó en decirme que prefiere estar en casa, aunque le gusta ir a la escuela no le ha tomado tanto amor como su hermano. Un factor más a revolotear en mi cabeza, no puedo sacar a una y dejar al otro…

Seguiré cavilando, menos mal que viene el verano y podremos tomarnos un receso, tal vez la pausa me ayude a destrabar algunas ideas que tengo atoradas. Mientras tanto, de todas las lecturas que me he devorado sobre la escuela iré guardando aquí las que más me gustan.

La misión principal de la escuela ya no es enseñar cosas"
"Internet lo hace mejor", dice Francesco Tonucci

Agustina Lanusse Para LA NACION
"La misión de la escuela ya no es enseñar cosas. Eso lo hace mejor la TV o Internet."
La definición, llamada a suscitar una fuerte polémica, es del reconocido pedagogo italiano Francesco Tonucci. Pero si la escuela ya no tiene que enseñar, ¿cuál es su misión? "Debe ser el lugar donde los chicos aprendan a manejar y usar bien las nuevas tecnologías, donde se transmita un método de trabajo e investigación científica, se fomente el conocimiento crítico y se aprenda a cooperar y trabajar en equipo", responde.
Para Tonucci, de 68 años, nacido en Fano y radicado en Roma, el colegio no debe asumir un papel absorbente en la vida de los chicos. Por eso discrepa de los que defienden el doble turno escolar.
"Necesitamos de los niños para salvar nuestros colegios", explica Tonucci, licenciado en Pedagogía en Milán, investigador, dibujante y autor de Con ojos de niño, La ciudad
de los niños y Cuando los niños dicen ¡Basta!, entre otros libros que han dejado huella en docentes y padres. Tonucci llegó a la Argentina por 15a. vez, invitado por el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, a quien definió como "un lujo de gobernante".
Dialogó con LA NACION sobre lo que realmente importa a la hora de formar a los más chicos y dejó varias lecciones, que muchos maestros podrían anotar para poner en marcha a partir del próximo ciclo escolar.
Propuso, en primer lugar, que los maestros aprendan a escuchar lo que dicen los niños; que se basen en el conocimiento que ellos traen de sus experiencias infantiles para empezar a dar clase. "No hay que considerar a los adultos como propietarios de la verdad que anuncian desde una tarima", explicó.
Recomendó que "las escuelas sean bellas, con jardines, huertas donde los chicos puedan jugar y pasear tranquilos; y no con patios enormes y juegos uniformes que no sugieren nada más que descarga explosiva para niños sobreexigidos".
Y que los maestros no llenen de contenidos a sus estudiantes, sino que escuchen lo que ellos ya saben, y que propongan métodos interesantes para discutir el conocimiento que ellos traen de sus casas, de Internet, de los documentales televisivos. "¡Que se acaben los deberes! Que la escuela sepa que no tiene el derecho de ocupar toda la vida de los niños. Que se les dé el tiempo para jugar. Y mucho", es parte de su decálogo.
De hablar pausado y de pensamiento agudo, Tonucci transmite la imagen de un padre, un abuelo, un educador que aprendió a ver la vida desde la perspectiva de los niños. Y recorre el mundo pidiendo a gritos a políticos y dirigentes que respeten la voz de los más pequeños.
-¿Cómo concibe usted una buena escuela?
-La escuela debe hacerse cargo de las bases culturales de los chicos. Antes de ponerse a enseñar contenidos, debería pensarse a sí misma como un lugar que ofrezca una propuesta rica: un espacio placentero donde se escuche música en los recreos, que esté inundado de arte; donde se les lean a los chicos durante quince minutos libros cultos para que tomen contacto con la emoción de la lectura. Los niños no son sacos vacíos que hay que "llenar" porque no saben nada. Los maestros deben valorar el conocimiento, la historia familiar que cada pequeño de seis años trae consigo.
-¿Cómo se deberían transmitir los conocimientos?
-En realidad, los conocimientos ya están en medio de nosotros: en los documentales, en Internet, en los libros. El colegio debe enseñar utilizando un método científico. No creo en la postura dogmática de la maestra que tiene el saber y que lo transmite desde una tarima o un pizarrón mientras los alumnos (los que no saben nada), anotan y escuchan mudos y aburridos. El niño aprende a callarse y se calla toda la vida. Pierde curiosidad y actitud crítica.
-¿Qué recomienda?
-Me imagino aulas sin pupitres, con mesas alrededor de las cuales se sientan todos: alumnos y docentes. Y donde todos juntos apoyan, en el centro, sus conocimientos, que son contradictorios, se hacen preguntas y avanzan en la búsqueda de la verdad. Que no es única ni inamovible.
-¿Cuál es rol del maestro?
-El de un facilitador, un adulto que escuche y proponga métodos y experiencias interesantes de aprendizaje. Generalmente los pequeños no están acostumbrados a compartir sus opiniones, a decir lo que no les gusta. Los docentes deberían tener una actitud de curiosidad frente a lo que los alumnos saben y quieren. Les pediría a los maestros que invitaran a los niños a llevar su mundo dentro del colegio, que les permitieran traer sus canicas, sus animalitos, todo lo que hace a su vida infantil. Y que juntos salieran a explorar el afuera.
-Varias veces usted ha dicho que la escuela no se relaciona con la vida. ¿Por qué?
-Porque propone conocimientos inútiles que nada tienen que ver con el mundo que rodea al niño. Y con razón éstos se aburren. Hoy no es necesario estudiar historia de los antepasados, sino la actual. Hay que pedirles a los alumnos que se conecten con su microhistoria familiar, la historia de su barrio. Que traigan el periódico al aula y se estudie sobre la base de cuestiones que tienen que ver con el aquí y ahora. Esto los ayudará a interesarse luego por culturas más lejanas y entrar en contacto con ellas.
-¿Cómo se puede motivar a los alumnos frente a los atractivos avances de la tecnología: el chat, el teléfono celular, los juegos de la computadora, el iPod, la play station?
-El colegio no debe competir con instrumentos mucho más ricos y capaces. No debe pensar que su papel es enseñar cosas. Esto lo hace mejor la TV o Internet. La escuela debe ser el lugar donde se aprenda a manejar y utilizar bien esta tecnología, donde se trasmita un método de trabajo e investigación científica, se fomente el conocimiento crítico y se aprenda a cooperar y trabajar en equipo.
-¿Es positiva la doble escolaridad?
- En Italia llamamos a este fenómeno "escuelas de tiempo pleno". La pregunta que me surge es: ¿pleno de qué? Esta es la cuestión. La escuela está asumiendo un papel demasiado absorbente en la vida de los niños. No debe invadir todo su tiempo. La tarea escolar, por ejemplo, no tiene ningún valor pedagógico. No sirve ni para profundizar ni para recuperar conocimientos. Hay que darles tiempo a los niños. La Convención de los Derechos del Niño les reconoce a ellos dos derechos: a instruirse y a jugar. Deberíamos defender el derecho al juego hasta considerarlo un deber.

8 comentarios:

Zulema dijo...

Es una decisión bien difícil! a mi me encantaría hacerlo con mis hijos y bueno, por logística y sobre todo por economía no puedo.

Creo que ya lo he dicho antes, de los males el menor, si van a una escuela, pues que no sea una que los sature de trabajos y tareas, ya con eso me doy por bien servida, que tengan tiempo de jugar, de crear dentro y fuera de ese ambiente y demás.

Si empiezo a analizar a fondo todos los temas que traes tu, tambien los traigo yo en mi cabeza, la escuela por mucho que sea de cualquier corriente siento que los "domestica" y contra eso pues trato de poner mi contra-parte que por ahora es lo único que puedo hacer :S

Ojalá tomen la mejor decisión, sin miedo a los cambios, aunque dices cambio de casa y pues suena fuerte... seguro en éstos dos meses podrán darse cuenta de qué es lo mejor

Un beso ;)

♥ meninheira ♥ dijo...

Como sois dos papás implicados en la crianza y educación de sus hijos de manera excepcional, la escuela tiene un papel secundario.

Un besito y ánimo (yo también creo que deberíamos leer menos hahaha)

Sandra dijo...

Es complicado tomar la decisión y más aún cuando implica tantos cambios. Muchos ánimos y ahora que ya has leído mucho relaja la mente del colapso informativo, seguro que piensas mejor. Muchos besos.

Áurea dijo...

Pues yo en las mismas, vueltas y vueltas en la cabeza. Yo estaba decidida a desescolarizar pero el niño me pide ir a la escuela... entonces pues estoy buscando opciones.
Por ahora seguimos en casa, este año tendría que entrar a segundo de jardín (en México ya obligatorio) pero me lo voy a saltar, ya veremos el próximo ciclo escolar.
También me pesa esto de la construcción del conocimiento entre iguales.
Ya veremos, por lo pronto, tu recopilación me caerá como anillo al dedo.
Gracias
Saludos

Ale dijo...

Si Zule, yo tengo la misma idea, que la escuela no nos invada y no nos quite tiempo libre.

Meni gracias, si, leamos menos y disfrutemos el buen clima =)

Gracias Sandra, ahora mismo estoy "empanzonada" de lectura así que sin duda necesito tiempo para digerir.

Aurea yo he pensado que si pudiera volver el tiempo dejaría a Azul un añito más en casa...

Un beso.

beatriz_aguilar dijo...

Hola Ale, a veces pienso que Alfredo es fanático de tu blog que le llega de rebote...Ayer llego y me dijo determinante "estoy totalmente de acuerdo con Tonucci!!" (yo, reconozco que aún no leía el artículo y pues no sabía de lo que hablaba), solo le afirme con la cabeza y pues ya me lo platico...hoy me mando el siguiente link http://www.lacittadeibambini.org/ osease que sigue dandole vueltas...hoy pensé, pues hay que hacerlo!!!! pero pues otra vez nos atoramos en los recursos...vamonos Ale a Italia o España a ver el proyecto y si nos gusta, pues nos mudamos!!!
Les mando saludos y besos al inquieto Santi y a la pacífica Azul!!!

NORMA ASCENCIO dijo...

ay que cosas... en esa ando yo, mi chamaco esta furico con la escuela por que una maestra lo regaño... y apenas hoy cumplió 3!!!!!!!!

estoy viendo opciones montessori, que me entusasman bastante, pero que yo no puedo cubrir $$$$ y mi EX es todo un caso de irresponsabilidad en ese, y muchos, aspectos. igual la idea del homeschooling ha pasado por mi cabeza, pero como mamá sola es sumamente difícil aplicarla.

espero todo se acomode para bien de mi chamaquito.

xoxo

Ale dijo...

Bea visité la pag, excelente...definitivo, tendríamos que irnos del país...

Norma, felicidades por esos tres añitos!! Un abrazo.