viernes, 26 de noviembre de 2010

De plantas y niños felices...

Estoy leyendo "El niño felíz , su clave psicológica" de Dorothy Corkille...me costó trabajo comenzarlo pero ahora que le tomé el ritmo estoy encantada. Lo recomiendo ampliamente.
El eje del libro es que el niño felíz es aquel que tiene un alta autoestima, refiriendo la autoestima "no como un engreimiento ruidoso, sino como Un silencioso respeto por uno mismo, la sensación del propio valor.Cuando uno siente en lo profundo de su ser, se alegra de ser quien es."...

Curioso que la forma de cultivar esa alta autoestima en los hijos implique sobretodo trabajo personal (muy duro y comprometido) de los padres, porque al final somos los espejos que les reflejan; así la autora te lleva de la mano en el "pulimiento" de tu espejo propio antes que nada, de cómo crear un clima de amor, seguridad y confianza, de cómo tratar los sentimientos de los niños, de lo que significa la empatía, etc...

Si pudiera lo transcribiría completo =) Hay muchos párrafos que tengo marcados, seguro que me haré el tiempo de transcribir alguno más que vale mucho la pena. Hoy traje uno que me parece lleno de sentido común. Y que me toca en estos días una fibra sensible, ahora que Azul y yo estamos en el filo del fin de la lactancia.

La fe en el crecimiento
Muchos tememos que las regresiones temporarias detengan el crecimiento. Sentimos que los niños nunca "llegarán" si no crecen constantemente. Es curioso que, en cambio, tengamos fe en la capacidad de crecimiento de las plantas. Colocamos la semilla en un clima nutricio y confiamos en el potencial que le permite desarrollarse en su momento y a su modo. Los estancamientos en el crecimiento y el hecho de que algunas hojas se sequen no nos ponen nerviosos. Si las cosas parecen tomar mal cariz, nos preocupamos por las condiciones nutricias que rodean a la planta. Pero no se nos ocurriría tirar del tallo o tratar de estirar las hojas.

En ocasiones tenemos menos fe en la capacidad del desarrollo de nuestros hijos que en la de las plantas. Tratamos de forzar su crecimiento mediante impulsos, urgencias y prohibiciones. Y cuando el progreso se retarda, nos concentramos en ellos, y no en el clima que los rodea. Olvidamos que, como ocurre con la semilla, lo que impulsa el crecimiento reside en el interior de cada niño...


...El crecimiento no es una progresión firme hacia delante y hacia arriba. Es, en cambio, un camino intrincado: tres pasos adelante, dos atrás...
...De las dos presiones -seguridad y crecimiento-, tiene prioridad la primera. Sin ella, los niños abandonan la búsqueda. Juanita se siente fascinada por los colores y las texturas de los productos que se exhiben en el mercado. De pronto levanta los ojos y advierte que su madre ha desaparecido de la vista. Allí muere todo interés por explorar de la niña, que corre en busca de la seguridad de su madre...

...Todo crecimiento implica incertidumbre. "¿Cómo será?" "¿Será peligroso?" "¿Se crearán problemas si lo hago?" El movimiento hacia lo desconocido puede encender la ansiedad. El niño que se siente a salvo para retroceder necesita mucho menos valor para aventurarse, puesto que no ha quemado sus naves.
La posibilidad de una retirada sin deshonra hace al niño más proclive a tentar lo desconocido.
** Ilustración de María Mola

6 comentarios:

MartaSada dijo...

Madre mía, Aleeee, esta Azul es casi una mujercita, está enooorme, y preciosa. Me ha encantado ese "cumple temático", de verdad, está genial!. Un abrazo fuerte!!

Ileana dijo...

Uhmmm... qué buena pinta.
Me ha encantado la comparación con las plantas.
Yo me la he hecho a mí misma para entender que las madres (e incluso los padres) simplemente somos como la tierra. Esa metáfora ahora no me parece un recurso poético, sino una verdad objetiva. Solo tenemos que estar bien nutrid@s (fisica, intelectual y emocionalmente) para que los niños tomen de ahí lo que necesitan y se proyecten hacia el cielo.
¡Muchas gracias por la recomendación y los fragmentos!
Un abrazo!

lalit dijo...

Gracias por este fragmento. Por mi parte, perfecto si haces más entradas con otros fragmentos del libro. Yo lo tengo en casa pero nunca conseguí entrar en el libro... de modo que me fío de tus resúmenes! ;-) Abrazos!!! (Y sí, Azul se ve ya una niña mayor!)

Ale dijo...

Qué curioso Lalit, ya digo que a mi también me costó trabajo el libro al inicio...lo intenté de hecho comenzar varias veces, lo tengo desde septiembre...al inicio se siente árido pero luego he ido encontrando joyas ;) dale otra oportunidad!

chose dijo...

Yo creo que es por la traducción que es un poco árida. Pero el contenido es fantástico y no hay que olvidar que fue escrito en el 84!!! nada menos.
Creo recordar que tiene un capítulo al final sobre sexualidad y niñas o chicas un poquito machista, pero claro contextualizándolo en su época...
En fin, que gracias por el resumen, estupendo como todos tus textos
Chose

Ale dijo...

Cierto, la traducción no ayuda...
No he llegado al cap de sexualidad, estos días he dejado la lectura (o casi todo ejem) de lado por la gripe pero afortunadamente ya vamos saliendo =)
Gracias por comentar.