lunes, 22 de junio de 2009

Papá

Ayer se celebró en México el día del Padre, nosotros no somos tan apegados a seguir los festejos que marca el calendario para salir corriendo a comprar tarjetas de "felicidades" . Así que, "sin querer queriendo" nos salió un día especial para Papá. No hubo este año algún ostentoso regalo pero sí muchos momentos especiales en el día, como el de la foto, como cada día.

Pero hoy decidí escribir sobre este festejo porque, independientemente de los ratos en que las hormonas me nublan la visión, me siento muy afortunada de que mis hijos tengan el Papá que tienen. Y más que eso, conociendo como conozco su historia personal, me siento absolutamente Orgullosa de mi José que todos los días lucha por construirse a sí mismo como un Papá totalmente distinto al suyo.

Antes de que llegaran los hijos a nuestra vida yo pensaba que él sería un excelente Papá y ahora que lo veo abrazar a sus hijos, jugar con ellos, cantarles, bañarlos, consolarlos, siento que me quedé corta en mis impresiones.

Gracias José, por ser el papá que eres pero sobretodo por tu esfuerzo en superarte a ti mismo cada día, desde que le leías sus primeros cuentos a San dentro de mi panza, desde que al verlo por primera vez no pudiste articular más que una lágrima, desde el primer abrazo protector y cálidas palabras que le ofreciste a Azu mientras yo me recuperaba de la cesárea. Hasta hoy y por siempre, gracias Papá Beto.


Esta es la columna de Neva Milicic de la semana pasada, las negritas las puse yo.


Los adultos que han tenido buen apego con su padre saben de la felicidad y el aporte que ello les ha significado para su desarrollo personal, y quienes no han tenido esa suerte y han sufrido carencias en relación a la figura paterna, tienen la nostalgia y pueden aquilatar la falta que les ha hecho la presencia de un padre y, por lo mismo, buscan entregar a sus hijos lo que ellos no tuvieron.
Si hay un cambio cultural positivo que va tomando progresivamente mayor fuerza es cómo los padres jóvenes han ido asumiendo de una nueva forma la paternidad. Dentro de la nueva masculinidad, los padres participan en forma más igualitaria con las madres. No “cooperan” si no que comparten responsabilidades en forma más igualitaria con la madre. Ciertamente falta mucho por lograr y hay sectores que aún no toman conciencia del importante rol que pueden jugar los padres en el desarrollo cognitivo, social y emocional de sus hijos (as).
Son padres presentes en la demandante tarea que es cuidar y educar un hijo o una hija. Están cercanos y lo hacen con alegría y orgullo. Los mudan cuando son pequeños, los alimentan, les leen cuentos, les enseñan las primeras letras, se dan tiempo para conversar, los acompañan en sus eventos académicos y sociales, y a través de esta actividades establecen los vínculos que van a favorecer la construcción de la identidad en los niños y una relación nutritiva padres–hijos.
Boris Cyrulnik —psiquiatra francés, quien definió el tema de la resiliencia, es decir, la forma de superar las situaciones adversas desde el punto de vista emocional— en su último libro “Autobiografía de un espantapájaros” (libro nominado al premio Renaudot, al mejor libro de ensayos del año 2008) narra la historia de un niño que puede ayudarnos a entender la importancia del rol del padre.
Pierrot era un niño cuyo padre había muerto en la Segunda Guerra Mundial. A pesar de eso, él estaba orgulloso de su papá. La narrativa que el niño se había hecho era que su padre era un héroe, basado en la información dada por la madre. Cuando Pierrot llegó a ser un adulto, se enteró que su padre había sido fusilado por traidor y por haber entregado a sus compañeros. Es fácil imaginar el shock que esto debe haber significado para él. Sin embargo, Pierrot no destruyó la foto de su padre y la conservó, entendiendo que había sido una figura protectora en su infancia. Sin duda, a los niños no se les debe mentir, pero a veces hay que esperar que estén en edades propicias para asimilar informaciones que pueden ser muy dolorosas y dañinas.
A los niños les resulta beneficioso tener un padre a quien admirar, la presencia de un padre amoroso los favorece. Hay niños que, por diversas razones, no tienen la posibilidad contar con un padre cercano y disponible, y esta función paterna la cumplen otros hombres adultos del entorno familiar, abuelos, tíos, padrinos, padrastros: Cuando estos adultos logran construir un vínculo amoroso se transforman en los padres reales de los niños.
Rafael le decía a su abuelo papá–tata, nombre que inventó él ya que su padre era una figura ausente; en tanto, otra niñita le decía papá Sergio a su padrastro y lo presentaba con mucho orgullo a sus compañeros. Para ella era muy importante cuando papá Sergio se daba tiempo para acompañarla a sus presentaciones escolares.
Feliz día del padre para todos aquellos que lo son legalmente, por biología o por adopción, y para aquellos que generosamente acompañan a los niños, que no tienen a su padre presente, y les ayudan a desarrollar su identidad.

2 comentarios:

Silvia dijo...

Ale, que gusto que hayan pasado un dia tan lindo con papa. Comprendo lo que dices de tu esposo, pues es algo similar en el caso del mio. Pero como dice tu articulo, estos buenos padres hacen el esfuerzo de no comenter los errores de sus propios padres.
Oye, ahora platicame de donde sacas la columna de neva milicic. Quien es ella?
Un abrazo mujer!

Ale dijo...

http://blogs.elmercurio.com/ya/neva-milicic/

Ahì puedes ver su columna semanal Amiga. A mi me gustan mucho sus reflexiones, la de esta semana no tiene pierde, es muy "continuum like" jeje...
Neva Milicic es psicòloga chilena, escribe mucho sobre paternidad respetuosa, me gusta porque traslada muchas teorìas a la cotidianeidad del dìa a dìa del mundo moderno =) la leì yo por primera vez en el foro de CN, donde se recomendaba un libro "A ser felìz tambièn se aprende" de ella misma, que me leì y me gustò (exceptuando algunos parrafillos donde habla de enseñar a dormir a los niños en su cuarto pero nada grave -màs bien yo soy la extremista-).
Besos.