martes, 18 de noviembre de 2008

Proyecto CERA

Para esta semana pasada, Meninheira propuso la palabra Cera...

Así de pronto pensé en no participar, resulta que la palabra Cera tenía en nuestra mente una connotación un tanto negativa por culpa de la tía, que nos sacó de la cama un domingo por la mañana para ir a curarla de urgencia: se quemó la mano con cera caliente (nada grave afortunadamente).

El lunes pasado por la tarde entró a la casa por accidente una abeja. Santiago se asustó mucho, así que comenzamos a hablar del mundo de las abejas.
Papá había traido a casa unos libros llamados "1,2,3 por mi y mi seguridad" (conté alguna vez que papá se dedica a la seguridad de los niños en las escuelas públicas ¿?)...Se trata de libros de actividades para niños de 3 a 6 años que apoyan un programa de acciones preventivas de autocuidado y de corresponsabilidad del cuidado de los demás que los sensibiliza acerca de los accidentes que pueden llegar a ocurrir (fuego, agua, tóxicos, animales venenosos, etc).

Esa tarde, con la irrupción de la abeja, se dió la oportunidad perfecta para abrir el libro y comenzar a trabajar sobre el tema seguridad con los niños.
Mientras coloreabamos hablamos sobre: ¿qué hacen las abejas? ¿por qué a veces pican? ¿dónde viven? ¿de qué tamaño son? ¿cómo son? ¿qué sonido hacen? ¿cómo se llama la colita con la que pican? ¿qué pasa si nos pica? ¿qué debemos hacer si vemos una abeja? etc...


Zzum, zzum, zzum, cuando el paisaje estuvo coloreado y las abejas estuvieron recortadas, los niños las pegaron en el lugar que eligieron para cada una: una en una flor recolectando el polen, otra en su "casita/panal", etc.

Luego, a papá le surgió la gran idea, Sí podemos participar en el proyecto semanal!
Nuestra palabra es: Cera de abeja!!

Así que aprendimos que la cera que hacen las abejas es dura a temperatura ambiente, es suave si está calientita y si la pones en la estufa se hace líquida para vaciar en moldes de figuras. Mamá moldeó con las manos una abejita con alas, antenas y agijón.

También comimos miel directamente de un panal que compró Papá. Y para cerrar con broche de oro, el fin de semana descubrimos un panal "en vivo y en directo" en la casa nueva de la tía Ana.

Al final de la semana y del proyecto, los niños dejaron de temerle a las abejas, saben a qué se dedican, dónde viven y por qué debemos guardar cierta distancia de ellas.

2 comentarios:

Meninheira dijo...

Por favor foto en grande de esa monada de abejita!! qué cosa más linda!! ¿y ves qué bien te quedó el proyecto? si es que valeis un potosí.

Un besiño Ale y gracias por participar :)

Ale dijo...

Gracias!
Besos a ustedes también :)